martes, 16 de marzo de 2010

Mittleeurope otra vez

La palabra Mittleeurope tiene un significado geográfico, político y cultural. Aparte de describir un área geográfica, describe el programa político de Alemania durante la primera guerra mundial.

El siguiente artículo (traducción de uno de Stratford) pone de relieve como el Euro ha favorecido a Alemania más que a nadie en Europa y como Alemania está lista para dictar las políticas del Euro y de la Comunidad Europea de acuerdo a sus intereses.

Yo estoy de acuerdo con esta conclusión aunque no en todos los detalles del argumento. En mi opinión España tiene muy poco a ganar con seguir en el Euro y para tener que acabar saliendo, por voluntad propia o expulsados, es mejor hacerlo cuando más nos convenga, que probablemente es ya. Hemos visto la repugnancia mostrada por el pueblo y los políticos alemanes a echar una mano a Grecia y como lo único que han hecho hasta la fecha es forzar a Grecia a un plan de estabilización draconiano que asegura que la economía griega seguirá en una recesión profunda por años. Esto es lo que espera probablemente a España de seguir en el Euro.

"This report is republished with permission of STRATFOR"

El lugar de Alemania en Europa.

La historia de Europa ha sido la crónica de la lucha de los países europeos para controlar a Alemania, particularmente desde la unificación alemana en 1871. El problema ha sido siempre geopolítico. Alemania se encuentra en la llanura norte europea, con Francia al oeste y Rusia al este. Un ataque de ambos lados al mismo tiempo significaría el colapso de Alemania. La estrategia alemana en 1871, 1914 y 1939 consistió en un ataque preventivo contra Francia para impedir una guerra en dos frentes. (Los dos últimos intentos fracasaron miserablemente)

En la misma medida que la estrategia alemana engendró desconfianza en sus vecinos, les hizo entender las necesidades de Alemania. La estrategia europea después de la segunda guerra mundial fue poner en marcha una estrategia regional tal que Alemania nunca tuviera que enfrentarse otra vez al mismo problema y por consiguiente nunca tuviera que convertirse otra vez en una potencia militar. La política militar alemana se subordinó a la OTAN y su política económica a la Comunidad Europea.

La OTAN resolvió el problema alemán a corto plazo, mientras la Comunidad Europea resolvía sus problemas a largo plazo. Ambas se hicieron cargo del dinamismo económico alemán y sumergieron a Alemania en una entidad más grande, que dio a los alemanes lo que necesitaban económicamente de manera que no tuvieran que buscarlo militarmente y aseguró que los alemanes no tuvieran necesidad o la posibilidad de buscarlo por sí mismos.

Este sistema funcionó particularmente bien cuando se acabó la Guerra Fría. Las amenazas militares y el coste asociado se redujeron. Ciertos problemas de soberanía quedaban sin resolver, pero no eran críticos y durante los buenos tiempos, este tipo de problemas son fáciles de manejar cuando el dinero fluye. El ejemplo de un desarrollo europeo, representativo de este paradigma de dinero sobre soberanía, fue la Unión Monetaria Europea, representada por la moneda común, el Euro.

STRATFOR siempre dudó de que el Euro durase. El que la misma moneda y política monetaria se compartiera entre sociedades ricas, tecnócratas e intensivas en capital y sociedades agrarias y manufactureras como España parecía una fuente de problemas sin solución.

Países como Alemania tienden a favorecer altos tipos de interés para atraer capital de inversión. No les importa una moneda fuerte, puesto que lo que producen está alto en la escala de valor añadido y pueden competir sin problemas. Países como España, sin embargo, necesitan una moneda devaluada dado que lo que son capaces de exportar tiene poco valor añadido. Estos estados tienen que encontrar una manera de ser competitivos en precio. Su capacidad de crecimiento depende del acceso a crédito barato que pueda dirigirse hacia sectores menos interesantes para el mercado.

STRATFOR pensó originalmente que el crear una moneda única llevaría a una inflación alta en los países más pobres con acceso a un crédito barato. Pensamos que este acceso crearía deudas masivas en estos estados. Y pensamos que estas deudas contribuirían al descontento en la eurozona en la medida en que el Banco Central Europeo diseñara sus políticas en función de las necesidades de ciertos países a costa de otros.

Todo esto y más se ha producido. La crisis del 2008-2009 ha sido particularmente instructiva. A pesar de ser miembros comunes de la Unión Europea, los países del Oeste de la Unión han mostrado una enorme repugnancia a rescatar a los países del Este de la Unión. Esto nos convenció de que estas inconsistencias acabarían con el Euro y que la disolución del Euro acabaría con la Unión Europea. Ahora no estamos tan seguros.

¿Qué pasaría si en vez de que el Euro hubiera sido diseñado para contener a Alemania, la realidad fuera que los alemanes diseñaron el Euro para re-escribir la Unión Europea en su propio beneficio?

Alemania y la Crisis Presente

El meollo de la crisis presente en Europa es que la mayoría de los estados de la Comunidad, y en particular los estados del Club Med, Grecia, Portugal, España e Italia (en ese orden), han hecho un trabajo pésimo en lo que se refiere al control de sus finanzas públicas y están flirteando con la posibilidad de tener fallidos en sus deudas soberanas.

Todos ellos se han hecho gordos y perezosos con el crédito barato que les trajo el Euro. En vez de usar ese crédito para generar crecimiento económico sostenible, se dedicaron a vivir bien basados en la diferencia entre el crédito barato que les proporcionó el Euro y el crédito que hubieran podido conseguir por sí mismos. Los programas sociales financiados con crédito se multiplicaron; después de todo, el coste de la deuda era bajo basada en el precio del bono alemán. Los tipos de interés del Banco Central Europeo están hoy al 1%. En el pasado, basada en sus propios méritos, el coste de la deuda griega pasó del 10% en varias ocasiones. Le deuda del gobierno griego, que ahora sobrepasa el PIB, acabará en un fallido (causado por los esfuerzos de mantener los programas sociales) o una revolución social (causada por el esfuerzo de cortar esos programas). Es muy posible que ambos cosas pasen a la vez.

Lo que nos hizo ver todo el tema con una nueva perspectiva fue la entrevista del Ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble el 13 de marzo en la que decía esencialmente que si Grecia, u otro miembro de la eurozona, no llegara a ser capaz de enderezar sus finanzas, debería ser expulsado de la Eurozona. Esto realmente capturó nuestra atención. No es tanto el que no haya fórmula legal para hacer esto. (No hay fórmula legal. Grecia es un miembro de la Comunidad Europea y la pertenencia al Euro corresponde a un tipo de decisiones en las que cualquier miembro tiene poder de veto). Lo que despertó nuestra atención fue el que alguien con el peso de Schauble no hace amenazas en balde, y este no es el tipo de declaración que un país sojuzgado se atrevería a hacer. No es el tipo de declaración que haría cualquier miembro del Euro y menos el miembro decisivo. Alemania parece estar preparada no solo para hablar, sino a hacerlo en público, del rediseño de Europa. Puede que no se haga, o que no se haga ahora, pero se ha dicho y esto ha cambiado la relación con el resto de Europa.

Un examen más detallado de los efectos de Euro nos indica por qué Schauble se encontró con la confianza necesaria para tomar esta postura tan audaz.

Un efecto de estar en la misma moneda significa estar atrapado en el mismo mercado. Hay que competir con todos los participantes en ese mercado prácticamente para todo. Esto permite a los eslovacos obtener créditos para comprar casas al mismo tipo de interés que puede pagar un holandés, pero también significa que un trabajador eficiente de Irlanda compite con un trabajador ineficiente español, o más todavía que un trabajador ultra eficiente alemán compite directamente con un ultra ineficiente trabajador griego.

El gráfico siguiente mide el costo relativo del trabajo por unidad de producto. Pone de relieve vivamente lo que sucede cuando los trabajadores compiten. (Hemos incluido los Estados Unidos como término de comparación). Los que no pueden competir tratan de tapar el problema con créditos. Desde la introducción del Euro, todos los socios de Alemania se han encontrado compitiendo cada vez peor, en relación con Alemania. Los alemanes están al fondo del gráfico, indicando que sus costes de trabajo apenas han crecido. Los países del Club Med dominan en el tope de la gráfica, en la medida que el acceso al crédito barato les ha hecho menos competitivos en vez de más.

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Unos cálculos por encima nos dicen que Alemania ha ganado un 25% de ventaja sobre el Club Med.

Es difícil pasarse al evaluar las implicaciones de este hecho. Si el Euro está eviscerando la base económica europea y fundamentalmente la de los países del Club Med, Alemania ha conseguido de una forma furtiva lo que no había podido conseguir en los mil años pasados de luchas intra-europeas. En pocas palabras, los estados europeos están pidiendo prestado dinero (fundamentalmente alemán) para comprar productos importados (fundamentalmente alemanes) porque sus propios trabajadores no pueden competir en precio (mayormente por causa de Alemania). Esto no se limita a los países de la eurozona, sino vale también para cualquier país afiliado al Euro. Los costes de trabajo de los países centro europeos que no se han unido todavía al Euro han crecido todavía más durante este periodo.

No es tanto que STATFOR crea que el Euro pueda ser factible a largo plazo, que no lo creemos, es más que nuestra evaluación de que el Euro era un mecanismo para controlar a Alemania ha cambiado a la consideración de que el Euro es un trampolín para Alemania. En nuestra evaluación anterior el Euro se habría roto por ser un impedimento para que Alemania pudiera ser dueña de su propio destino. Ahora puede romperse porque Alemania ha tenido demasiado éxito en proseguir ese destino. En la medida en que el resto de Europa se dé cuenta de que el Euro conlleva mucho más que crédito barato, los lazos de unión se debilitarán.

El paradigma que creó la Unión Europea, el contener a Alemania, está cambiando. Alemania, ha encontrado su voz y está empezando a expresarse y a poner sus propios intereses en primer lugar. Está emergiendo un consenso político en Alemania en contra del rescate de Grecia. Lo que es más, ha emergido un consenso político de que las reglas de la Eurozona pueden ser rehechas por Alemania. Como miembro principal y básico de la Unión Europea, Alemania puede tener la razón en esto. Pero este no era el tipo de Unión por la que el resto de Europa creía haber apostado, es la Mittleeurope que el resto de Europa recuerda todavía muy bien.