viernes, 30 de julio de 2010

Se acabó la falta de competitividad de la economía española

Todo parece indicar que en un futuro no muy lejano tendremos un superávit comercial sustancial con la zona Euro. El saldo con el resto del mundo se ha deteriorado substancialmente  en los últimos trimestres, pero esto ha sido debido sobre todo a las importaciones de combustibles. El saldo comercial con el resto del mundo sin las importaciones de combustibles y lubricantes muestra una gran mejora desde el 2007 y solo recientemente un pequeño deterioro.

En los últimos años se ha contado la historia que España había perdido competitividad como indicaba claramente el enorme déficit de comercio exterior. Esta historia de la falta de competitividad de la economía española era muy bonita y sugestiva pero ahora las mismas curvas de comercio exterior nos dicen que era falsa.

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Si no es cierta la historia de que la economía española no es competitiva a lo mejor la historia de que nuestros salarios han crecido de forma demasiado agresiva quizás también es falsa.

El Índice de Costo Unitario Real de Trabajo dice precisamente eso, que nuestros salarios reales han crecido menos que la productividad y menos que en los principales países europeos. Nuestros costes de trabajo, según este índice han crecido menos que en la virtuosa Alemania.

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Quizás es el momento de que los tertulianos, el Gobierno y Europa den permiso a los salarios reales españoles para que crezcan, al fin y al cabo el salario medio español es un 30% menos que en Francia.

Quizás también la CEOE dejará de pedir que le bajen las cotizaciones, que son más bajas que en Francia y Alemania, ahora que nuestra economía es ya competitiva.

Quizás el Sr. Almunia y el Sr. Mafo, ambos del PSOE, dejarán de decir que nuestros salarios crecen muy agresivamente.

Ver artículo completo.

jueves, 29 de julio de 2010

Ingresos y Gastos del Estado. Junio 2010

Muy buenas noticias reflejan los datos de ingresos y gastos de caja del Estado publicados ayer. Con los datos hasta junio de este año y mirando a los datos del año pasado, es probable que el déficit de caja del Estado a final de este año se sitúe entre el 7.5 y el 9% del PIB. Más cerca del 7.5 que del 9. El año pasado este déficit llegó al 11.6% del PIB. Si las cosas siguen como parece que van a seguir estaremos por encima del compromiso con Bruselas para reducción del déficit para este año.

Queda la incógnita este año de lo que puede pasar con la recaudación de Julio a Diciembre. Por un lado está el impacto positivo de la subida de dos puntos del IVA, por otro está la probable caída o estancamiento de la actividad económica y el consumo lo que hará que el crecimiento de la recaudación en general y del IVA en particular se moderen. Mi impresión es el efecto neto de estas dos tendencias será una subida de la recaudación sobre el mismo periodo del año pasado, no demasiado fuerte, entre el 3 y el 4%.

Los gastos, que en meses anteriores habían sido superiores a los del 2009, han mostrado una fuerte caída en junio hasta el punto de que en el acumulado enero-junio los gastos de este año son casi iguales a los de año pasado. Cabe pensar que de aquí a final del año serán bastante menores que los del año pasado por lo que el déficit se irá reduciendo con fuerza comparando con el año pasado.

La gráfica siguiente da una impresión de lo que puede pasar con el déficit de caja del Estado de aquí a final de año. En mi opinión al final del año acabaremos un poco más cerca del déficit del 2008 que del 2009.

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El verdadero desafío para de las cuentas del fisco se presentará al año que viene ya que el crecimiento económico será bastante menor que el previsto por el Gobierno y el reducir el déficit de acuerdo a lo comprometido con Europa será más difícil. Esta es la razón de las discusiones sobre posibles subidas de impuestos para el año que viene y las reducciones de gastos en pensiones, funcionarios e inversiones. Este año parece estar controlado, el año que viene puede que sea más difícil.

Está todo demasiado lejos para tratar de predecir lo que pasará al año que viene, pero por el momento las cosas fiscales van bien.

Para detalles de ingresos y gastos ver este informe publicado mensualmente por la Intervención General de la Administración del Estado.

Datos más detallados de recaudación se pueden encontrar en este informe de la Agencia Tributaria.

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Ver artículo completo.

Sobre Funcas y la ineludible necesidad de subir la edad de jubilación. Una explicación “sincera” al trabajador

El tema de las pensiones es, en estos momentos, un juego sucio de venta al ciudadano de la necesidad de subir la edad de jubilación, algo que el ciudadano no quiere porque percibe correctamente que no es necesario y con la desconfianza que le caracteriza piensa que le están engañando, lo que es verdad.

Funcas, que representa los intereses del sistema financiero, es uno de los operadores más serpentinos en este juego. En el último número de su publicación “Panorama Social” de Julio 2010, presenta un buen número de artículos de supuestos expertos que afirman la “necesidad” de reformar el sistema de pensiones y cómo la mejor solución es subir la edad de jubilación, más de los dos años que quiere el Gobierno, si fuese posible.

Veamos en detalle como Funcas, explica al trabajador ignorante como son las cosas. Hay que decir que los Políticos y la Comisión Europea están totalmente de acuerdo con esta explicación.

Funcas

Como Vd. sabe Sr. Trabajador el sistema de pensiones entrará en un déficit estructural hacia el 2020, año en que las cotizaciones no cubrirán las prestaciones y está claro que esto es insostenible y hay que reformarlo.

Como ya le hemos explicado tantas veces y Vd. lo debería de tener ya asumido, esto se debe al envejecimiento de la población. Dentro de 30 años se habrá duplicado el número de pensionistas por trabajador (dos trabajadores por pensionista) y esto es insostenible.

La solución más fácil y elegante al problema de la insostenibilidad de las pensiones es subir la edad de jubilación, para que de esta manera el número de trabajadores sea mayor y el número de pensionistas se reduzca y así se pueda mantener el equilibrio del sistema. Como todo se necesita, se rebajará además la pensión inicial.

Para que Vd. no note tanto que se le ha bajado la pensión y para que Vd. tenga más en su vejez debe Vd. ahorrar una parte de su salario y ponerla en fondos de pensiones favorecidos fiscalmente y administrados por el sistema financiero que lógicamente se beneficiará enormemente de ello por la vía de las comisiones disparatadas y otros mecanismos sofisticados. Claro que como los salarios se han comportado muy agresivamente será necesario controlarlos y podría pasar que Vd. y su mujer con sus sueldos mileruristas a lo mejor no pueden ahorrar nada. ¿Pero que estoy diciendo? Bueno, eso es otra historia que no viene al cuento

Trabajador

Me dice un amigo economista que tengo, que no hay ninguna razón por la que las pensiones tengan que pagarse con cargo a las cotizaciones sociales. Esto no es un artículo de fe, fue un esquema que se adoptó por ley hace unos años y ya se ve que los que lo diseñaron lo hicieron mal. ¿Por qué no se pueden financiar las pensiones con cargo a presupuestos al igual que se hizo con la sanidad pública que originalmente se financiaba con cotizaciones sociales?

Funcas

No, no, no, eso no se puede hacer porque el gasto del Estado aumentaría mucho y sería insostenible.

Trabajador

Me dice mi amigo que eso no es así, que se pueden subir los impuestos para hacer frente al incremento de las pensiones. Según la Comisión Europea en su estudio más reciente sobre el envejecimiento, sin modificación del sistema, el gasto en pensiones en España, pasaría del 8% del PIB en el 2007 al 12% en el 2040.  Yo creo que se podría subir 4 puntos del PIB la presión fiscal en España con lo que pasaríamos del 37% en el 2007 al 41% en el 2040. La presión fiscal (todos los impuestos y cotizaciones) en Francia, en el 2007, era del 43% y los países nórdicos, mucho más ricos que España, tenían en ese año una presión fiscal cercana al 50% del PIB.

Funcas

No, no, no, eso es muy malo porque las subidas de impuestos, sobre todo si son a los más ricos, afectan al lado de la oferta de la economía y como todos sabemos, por las veces que nos lo han repetido el PP y los medios de información económica, siempre es mejor bajar los impuestos porque de esta manera aumenta la recaudación fiscal, la eficiencia de la economía y el crecimiento y todos estaremos mejor porque habrá más para repartir y algo le tocará a Vd.

Además le conviene a Vd. que suba de la edad de jubilación. Si le subimos la edad de jubilación, Vd. señor Trabajador cobrará un salario que siempre será más alto que la pensión que le correspondería si se jubilase y de esa manera estará Vd. mucho mejor. Claro que a lo mejor tiene Vd. un “rechazo” en el mercado laboral cuando se vaya haciendo viejo y se queda Vd. sin empleo, sin salario y sin pensión.

Trabajador

Joder lo que me dice Vd. Señor Funcas.

Funcas

Hombre no proteste, que estos son detalles individuales con los que no se puede importunar al legislador que tiene que preocuparse del bienestar general y tiene que legislar para todos y además es lo que nos está diciendo Europa que hay que hacer, y ya sabe Vd. que tenemos que hacer lo que diga Europa porque si no lo hacemos no nos dan dinero para financiar al Estado que tiene que rescatar a los Bancos y a las Cajas y ahora a las Constructoras y tiene que pagar las subvenciones a las renovables y las televisiones autonómicas y todo el entramado de las empresas públicas que han montado las Autonomías y todos los coches, etc. y todo esto cuesta mucho dinero.

Trabajador

Oiga, que dice la Comisión Europea que en el 2040 la renta per cápita española será de 43.000 Euros a precios constantes del 2007 y yo preferiría ganar un poco menos de renta per cápita y retirarme antes.

Funcas

No, no, no, eso no es así, porque su salario crecerá mucho menos que la renta per cápita, porque hay que tener en cuenta lo que se llevan dueños de los bienes de producción, los más ricos, que como todos sabemos, aunque son una parte muy pequeña de la población, son los ciudadanos más queridos de la sociedad y lógicamente sus rentas tienen que crecer más deprisa que su salario. Además cuantos más años trabaje Vd. más crece lo que se llevan ellos. Fíjese, si incrementamos su edad de jubilación en 2 años, el salario que se lleva Vd. a su casa no aumentará, pero lo que se lleva cada uno de los más ricos aumentará entre 15.000 y 30.000 Euros al año.

Trabajador

Oiga, que a mi no me importan los más ricos, que yo solo quiero retirarme antes.

Funcas

Me lo temía, el tema es complejo y ya veo que no lo entiende y además muestra Vd. una notable falta de solidaridad. Ya le he dicho que la situación actual es insostenible. Le vuelvo a repetir que no se pueden subir impuestos porque nos ha convencido el PP que es mejor bajar impuestos a los más ricos para que suba la recaudación fiscal y haya más crecimiento. Cuantos más trabajadores haya, más crecerá la economía y aunque su salario no aumente, la renta anual que se llevan los más ricos aumentará más cuanto más años trabaje Vd., y esto es muy bueno porque estos ciudadanos son los que ahorran e invierten y así crece la economía y eso hace que suba la renta per cápita y esto, lógicamente, es mejor para Vd.

En fin, sabe lo que le digo, que nuestros amigos los políticos sí que lo entienden y harán lo que a ellos les convenga aunque no sea lo que Vd. y la mayoría de la población quieran, porque ellos son más inteligentes y saben mejor que el pueblo lo que le conviene al pueblo, como han demostrado Felipe, Aznar y Zapatero a lo largo de los años con el tema de la energía.

Trabajador

Lo que Vd. diga Sr. Funcas, como no puedo hacer nada me tocará aguantarme como siempre. Eso si, votaré a quien a mi me de la gana, no se a quién, porque son todos iguales.

Algunos artículos recientes sobre el tema

http://www.expansion.com/2010/07/28/economia/1280354192.html

http://www.laverdad.es/agencias/20100728/economia/funcas-aconseja-ampliar-edad-jubilacion_201007281402.html

http://www.comfia.info/noticias/57987.html

Ver artículo completo.

miércoles, 28 de julio de 2010

El genio político de la economía de la oferta

Precioso artículo de Martin Wolf en el Financial Times titulado “El genio político de la economía de la oferta”. Este artículo lo escribe Mr. Wolf como punto de partida intelectualmente agresivo para una discusión sobre políticas fiscales en su blog del Financial Times.

El artículo es totalmente relevante para España donde tenemos un PP que desde Aznar ha hecho suyas las ideas del partido republicano americano, ideas que han demostrado a satisfacción de los economistas que no funcionan, teorías de charlatanes en boca de un economista conservador del prestigio de Mankiw, teorías que han llevado a la catástrofe fiscal que es la economía americana de hoy.

Tenemos que oír hoy todavía como el PP sigue diciendo que la solución a los problemas de la economía española pasa por reducir impuestos a las empresas, al ahorro, al capital porque los incentivos a la actividad económica harán que la economía crezca y salgamos de la crisis. Charlatanes en opinión de Krugman, Mankiw y ahora Wolf.

Dice Mr. Wolf

Mi impresión sobre el pensamiento republicano es que no hay posibilidad de que se produzca ningún intento de frenar la tendencia hacia el abismo fiscal de la nación americana a largo plazo si los republicanos retornaran al poder. Lo que es peor, dado que los republicanos no tienen interés en hacer  nada snsato en este campo, los demócratas tampoco ganan nada tratando de hacerlo. Esta es la lección que los demócratas deben de sacar de la era de frugalidad de Clinton que lo único que hizo fue dar a Bush la oportunidad de llevar a cabo reducciones masivas (irresponsables e insostenibles) de impuestos. Por consiguiente, en la práctica no se hará nada.

Para entender el pensamiento republicano en política fiscal hay que remontarse a la idea  políticamente más brillante (aunque no convincente económicamente) en la historia de política fiscal: la teoría de la economía del lado de la oferta (suplly side economics). Esta teoría liberó a los republicanos de la necesidad de insistir en la responsabilidad fiscal y los presupuestos equilibrados. La teoría del lado de la oferta dice que se pueden reducir impuestos y equilibrar el presupuesto porque los efectos de los “incentivos” sobre el lado de la oferta en la economía generaran nueva actividad económica y con ello recaudación fiscal más alta.

El genio político de la idea es evidente. La teoría del supply-side permitió a los republicanos prometer rebajas de impuestos y reducción del déficit sin reducir el nivel del gasto fiscal.

¿Cómo se producían estos beneficios? En primer lugar, permitió a los republicanos ignorar el déficit fiscal. Podían argumentar que el déficit a corto plazo no importaba, el déficit se reduciría a largo plazo. La justificación teórica de esto se centraba en los incentivos a la actividad económica creados por las rebajas de impuestos. Por otra parte, si el déficit fiscal no se reducía, los republicanos tenían a mano la teoría de matar de hambre al monstruo: el déficit daría origen a una crisis fiscal que forzaría al Gobierno a cortar gastos incluso destruir el odiado estado del bienestar.

Los republicanos se transformaron del partido de los presupuestos equilibrados en el partido de las rebajas de impuestos. Esta nueva actitud fue de gran efectividad para los republicanos y puso al partido demócrata en una posición de inferioridad permanente. Convirtió también al partido republicano en un partido Keynesiano. La única red social de seguridad es el empleo.

Hoy está claro que la teoría de que las rebajas de impuestos se pagan por si mismas no funciona. Ciertamente, las rebajas de impuestos pueden generar incentivos, pero estos no son suficientes para contrarrestar el impacto negativo sobre el presupuesto de las reducciones impositivas. Ver Paul Krugman.

Como las teorías del supply-side no funcionan los recortes de impuestos de Reagan, George H. Bush y más recientemente George W. Bush produjeron subidas substanciales en la relación Deuda a PIB. Con Reagan y el primer Bush la deuda pasó del 33 al 64% del PIB. Con Bill Clinton bajó al 57% y con el segundo Bush subió al 66%. No solo eso, las reducciones de impuestos del segundo Bush unidas a las dos guerras y la enorme crisis económica han puesto las bases para la perspectiva fiscal enormemente negativa de los Estados Unidos para los próximos 20 años.

Con un partido totalmente indiferente a los déficits, siempre que se produzcan por la vía de rebajas de impuestos y con otro partido relativamente responsable en el tema de la fiscalidad, pero opuesto a que se produzcan reducciones de gastos en los programas esenciales (Social Security, Medicare, etc.) la política fiscal americana está paralizada.

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martes, 27 de julio de 2010

El Financial Times reclama un mecanismo para que los PIGS salgan del euro

Me llamó la atención en Libertad Digital un artículo titulado “Financial Times reclama un mecanismo para que los PIGS salgan del euro”

Este artículo se publicó la semana pasada en el Financial Times y básicamente dice que los PIGS, entre los que se encuentra España (la S de los PIGS) se verán abocados a años de bajo crecimiento económico para poder re-balancear sus sistemas fiscales y que el proceso sería mucho más fácil y rápido si pudiesen salir del Euro, devaluar sus monedas, hacer sus economías más competitivas a nivel del Euro y a nivel global y de esa manera propiciar un crecimiento mucho más rápido de sus economías lo que ayudaría a reducir mucho más rápidamente el peso de la deuda y los déficit fiscales.

Este esquema favorecería enormemente a España y nuestros políticos, si supieran lo que hacen, deberían impulsarlo y luchar por que se lleve a cabo. Nuestros periódicos presentan la salida del Euro como algo vergonzoso y que significa que algo hemos hecho mal. No hay nada de vergonzoso en salir del Euro, es una opción de política económica. La salida del Euro favorecería enormemente a nuestra economía y contribuiría a corregir el enorme error que fue la entrada en el Euro.

Con un 20% de paro (casi cinco millones de parados), con un enorme déficit de Balanza de Pagos del 5% del PIB, la economía española nos está diciendo alto y claro que el problema es el sector exterior. Transformar el 5% de déficit de balanza de pagos en un superávit del 5% por la vía del crecimiento de las exportaciones y la reducción de las importaciones, sería un motor del crecimiento de la economía y haría que el paro bajase por debajo del 10%.

La salida del Euro unida a una devaluación sustancial, es el procedimiento más fácil de cambiar el “modelo” productivo de la economía española, que dicen nuestros políticos. Tiene además la virtud de que es el que menor sufrimiento causaría para la mayoría de la población. El esquema alternativo de “moderación” salarial (rebaja de salarios reales) propuesto por la Comisión Europea y favorecido sin duda por Francia y Alemania significa, como dice claramente el Financial Times, años de miseria económica y social para España. Claro que esto no parece preocupar a cierta gente en España y ciertamente a nuestros políticos que consideran más importante el “prestigio” de pertenecer al Euro.

Esperemos que nuestros miopes políticos vean claro por una vez y no se dejen influenciar por los intereses de los bancos y de los más ricos de nuestra sociedad que no están interesados en que España salga del Euro porque creen, equivocadamente, que les perjudica.

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El pensionazo. Un enorme esquema de transferencia de renta hacia arriba, de los más pobres a los más ricos.

El Gobierno está empezando a calentar el ambiente para dar el pensionazo. Va a tratar de hacer dos cosas: subir la edad de jubilación 2 años y reducir la pensión inicial por la vía de aumentar el número de años considerados a la hora de fijar la pensión. Objetivo: comparando con el sistema actual, reducir la masa de pensiones de un 20 a un 30% cuando el nuevo sistema esté en pleno funcionamiento dentro de 30 años. Esta maniobra supone una transferencia masiva de renta de los más pobres hacia los más ricos.

El argumento reina de los que se presentan al ciudadano para “venderle” el pensionazo, es que la población se va a ir envejeciendo y que si hoy hay 4 trabajadores por retirado dentro de 30 años habrá 2 y cae por su peso que esto es insostenible. Es cierto que el número de trabajadores por pensionista se reducirá de 4 a  2, lo que es falso es que las pensiones sean insostenibles.

La Comisión Europea recoge en su informe más reciente sobre el envejecimiento, que la renta per cápita española en el 2040 será aproximadamente de 43.000 Euros a precios constantes del 2007. Es cuanto menos curioso que la Comisión nos diga por un lado que nuestra renta per cápita va a crecer enormemente y que por otro lado el Gobierno nos esté vendiendo podrán pagar las pensiones.

El pensionazo es un esquema cuyo resultado neto es distribuir renta –un 6% del PIB- de los que menos tienen a los que más tienen.

Si subimos la edad de jubilación en 2 años, el número de pensionistas se reducirá en 2 millones y el de trabajadores aumentará en otros tantos. Siempre según la Comisión Europea, en el 2040, antes de reformar las pensiones, el PIB será de 2.200.000 millones a precios del 2007, debido al crecimiento de la productividad. De ellos, 1.100.000 serán salarios y 280.000 serán pensiones y el resto hasta el total del PIB serán 820.000 millones.

Si el sistema de pensiones se reforma, el PIB subirá un 10% hasta 2.400.000 millones al haber más trabajadores. La masa de pensiones se reducirá a unos 240.000 millones porque habrá menos pensionistas.  Al haber más trabajadores la masa de salarios aumentará hasta 1.200.000 millones y el resto hasta el total del PIB serán 960.000 millones. El salario medio quedará igual, la pensión inicial será igual o menor que antes de la reforma.

La diferencia entre los 960.000 millones con reforma de pensiones y los 820.000 millones sin reforma de pensiones (140.000 millones al año) es la transferencia de renta de los más pobres hacia los más ricos. Esto significa unos 15.000 Euros al año de subida de la renta para cada uno de los integrantes del 20% de las rentas más altas. Para que los más ricos, que no habrán aumentado en número por la reforma del sistema de pensiones, obtengan esos 140.000 millones adicionales, casi un 6% del PIB en el 2040. la mayoría de la población, compuesta de pensionistas y trabajadores, habrá sacrificado 2 años extra de su vida trabajando y habrá perdido una enorme cantidad de bienestar.

Esta es la esencia del pensionazo, una transferencia masiva de renta hacia arriba. Hay que pensar que la mayoría de los políticos, del PSOE y del PP, que van a ayudar a que se produzca este pensionazo probablemente no se han parado a pensar el significado real de lo que están haciendo. Hay voluntad política para sacrificar a los menos afortunados, la mayoría de la población, para no subir la presión fiscal a los más ricos, una pequeña minoría de la población.

Este esquema está propiciado por la Comisión Europea y por todos los gobiernos miembros, la mayoría de ellos conservadores y favorecedores de los más ricos y ahora por el PSOE español.

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viernes, 23 de julio de 2010

Herramientas de análisis del comercio exterior español.

Están disponibles las estadísticas de Comercio Exterior de Mayo del 2009. Todavía no las tengo disponibles en la herramienta de análisis que utilizo normalmente por lo que hasta dentro de unos días no analizaré las cifras. Lo más interesante es que parece confirmarse la tendencia a pasar a superávit en el balance con la zona Euro, por primera vez en la década. De no ser competitivos hace unos meses hemos pasado a ser fuertemente competitivos, si miramos al comercio exterior con la Eurozona.

Para quién pueda estar interesado presento a continuación las herramientas disponibles para obtener información sobre el comercio exterior español.

Este mes de julio el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEC) ha hecho públicas unas herramientas de análisis del comercio exterior español sumamente interesantes. Son herramientas que permiten tener una visión del comercio a nivel general o a nivel desagregado hasta niveles muy profundos de desagregación, herramientas realmente interesantes y poderosas.

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ESTACOM. Requiere registrarse con el DNI y da datos sobre comercio, exportables en Excel, personalizados a nivel de países productos y unidades. Herramienta de utilización lenta.

Informes de Análisis del Comercio Exterior Español. Esta herramienta genera un informe que envía en formato PDF a una dirección de correo electrónico suministrada por el usuario. El informe es un informe general con datos de exportaciones e importaciones por países y productos para los últimos 5 años. La herramienta permite seleccionar productos, países y Comunidades Autonómicas para las que generar el informe. El informe trata de dar una visión general y realmente no facilita el hacer análisis detallados o exploratorios aunque este tipo de análisis es posible de hacer con paciencia.

Informes de Perfil de la Empresa Exportadora Española. Herramienta similar a la anterior con idénticas pantallas de selección de informes, disponible solamente para exportaciones. El informe también se genera en PDF y se envía por correo electrónico. Interesante porque da el número de empresas exportadoras para los productos, países, Comunidades Autónomas seleccionados.

Información Básica. Esta herramienta presenta en pantalla rankings de exportaciones e importaciones por productos y por países. Sumamente general.

Datos de la Agencia Tributaria. Para quien disponga de una herramienta de análisis poderosa, la Agencia Tributaria da en esta página datos desagregados mensuales de comercio exterior. Esto datos son totalmente inutilizables sin herramientas adecuadas de análisis. Si se requieren análisis detallados y no se dispone de una herramienta poderosa de análisis y de tiempo para ponerla a punto, es preferible utilizar la base de datos ESTACOM.

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domingo, 18 de julio de 2010

El Déficit de Comercio con la Zona Euro se reduce a Cero mientras que se dispara con el resto del Mundo.

El déficit de comercio exterior con la zona euro que alcanzó un máximo de 35.000 Euros en el 2007 se ha reducido a cero en el primer trimestre del 2010. Por el contrario, el déficit con el resto del mundo se ha disparado desde el segundo trimestre del 2009. El resultado neto es que en el primer trimestre del 2010 el déficit total de comercio exterior fue ligeramente mayor que en el primer trimestre del 2009. El comercio exterior que había supuesto una contribución fuertemente positiva al crecimiento de la economía desde el segundo trimestre del 2008 por la vía de la rápida reducción del déficit exterior, está empezando a tener una contribución negativa, veremos como continúa durante el resto del año.

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La evolución del saldo con la zona Euro se debe a un relativo estancamiento de las importaciones, unido a un fuerte crecimiento de las exportaciones a la zona. El comportamiento con respecto al resto del mundo (no Euro) ha evolucionado al revés, fuerte subida de las importaciones unido a un crecimiento mucho menor de las exportaciones.

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Es interesante observar la evolución del Saldo Comercial con Francia y Alemania, nuestros dos socios comerciales más importantes. Puede verse como el saldo comercial con Francia ha ido mejorando desde el 2005. El saldo con Alemania, después de los años de la burbuja en que el déficit se disparó, la crisis ha hecho que este déficit se redujese de forma dramática hasta el punto en que es posible que hacia final del 2010 el déficit con Alemania se haya reducido a cero. En el 2007 Alemania representó el 80% del déficit español con la zona Euro.

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Por años, la narrativa políticamente correcta, todavía lo es, era que España había perdido competitividad con respecto a las naciones centrales del Euro debido al crecimiento agresivo de nuestros salarios. Este crecimiento agresivo era el culpable de nuestra inflación más elevada y de nuestro déficit comercial. Las cifras nos están obligando a buscar otra narrativa porque la oficial no se sostiene.

La Secretaria de Estado de Comercio publica trimestralmente dos índices que llama de tendencia de la competitividad internacional para diversas áreas con las que España mantiene un comercio internacional activo. Pública dos índices, uno confeccionado con la evolución relativa de precios al consumo (IPC) y otro con la evolución de los valores unitarios de las exportaciones (IVU). En teoría si los precios al consumo crecen más en España más que en la zona Euro, por ejemplo, nuestro saldo comercial con esa zona debería deteriorarse y lo mismo con los índices de valores unitarios de las exportaciones. Ambos índices pueden evolucionar de forma muy diferente debido a que los bienes objeto de comercio exterior no son los mismos que entran en el IPC y también debido al hecho de que los márgenes comerciales aplicados en los productos de exportación pueden variar debido al interés de las empresas en mantener o ganar mercados, a incrementos de productividad, etc.

Con la Zona Euro la evolución de estos índices es como sigue

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Puede verse como la evolución de la inflación (IPC) en España creció fuertemente en relación con la zona Euro (pérdida de competitividad) hasta el comienzo del 2010. El índice de valores unitarios de exportación a la Zona Euro comenzó a caer (mejora de competitividad) en el primer trimestre del 2009. El saldo de comercio exterior con la zona Euro alcanzó su valor mínimo (máximo déficit) en el cuarto trimestre del 2007 y a partir de ahí comenzó a reducirse con fuerza. Ninguno de estos dos índices es capaz de explicar de una manera satisfactoria el comportamiento del comercio exterior español con la zona Euro.

Es difícil tratar de explicar porque los valores unitarios de exportación con relación a la zona Euro caían en el 2009 cuando la inflación crecía en España más que en la zona Euro. La primera explicación que se ofrece es que los exportadores redujeron sus márgenes comerciales. Probablemente hay algo de esto. Hay que decir también que las empresas tenían margen para hacerlo porque el costo real de trabajo por unidad de producto había dejado de crecer mientras que la inflación seguía creciendo en España.

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La narrativa oficial prefiere utilizar el llamado Índice de Costo Unitario de Trabajo por persona empleada que se define como el coste de trabajo por persona empleada a precios corrientes, por unidad física de producto. Este índice al incorporar el coste de trabajo a precios corrientes incorpora no solo el crecimiento de la productividad sino el crecimiento de la inflación. Si afirmamos, como dice la narrativa oficial, que este índice puede considerarse como una medida de la competitividad vemos que la competitividad España (línea verde) frente a la zona euro (línea azul oscuro), a en el 2009 y 2010 estaba muy deteriorada comparando con los primeros años del Euro. Ya hemos visto como el Saldo de comercio con la zona Euro comenzó a reducirse de forma rápida desde comienzos del 2008. Es decir, este índice no tiene nada que ver con la evolución del comercio exterior. Se usa por la CEOE, los altos cargos y gabinetes de estudios para pedir que los salarios en España se reduzcan a pesar de que, como hemos visto en el índice de costo real unitario de trabajo (gráfica anterior), se han comportado con gran moderación.

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viernes, 16 de julio de 2010

Sobre la insostenibilidad del Sistema de Pensiones Español

En estos momentos en que el Gobierno parece decidido a llevar a cabo la reforma –para empeorarlo- el sistema de pensiones español, parece oportuno el revisar los argumentos que hacen inevitable y urgente la reforma. Este el mayor atentado que se puede perpetrar contra la mayoría de la población, pero el Gobierno está decidido a llevarlo a cabo aunque no sea necesario, como veremos a continuación.

El objetivo de la reforma es reducir la cantidad media de la pensión o el número de pensionistas o ambos. El resultado final buscado es que después de la reforma, la parte de PIB que se gaste en pensiones se reduzca fuertemente.

Presento a continuación en forma de preguntas y respuestas los argumentos manejados por los políticos y los proponentes de la reforma y las razones por las que esos argumentos son falsos. Todos los datos numéricos están sacados del estudio sobre envejecimiento publicado este año por la Comisión Europea, titulado “2009 Ageing Report: Economic and budgetary projections for the EU-27 Member States (2008-2060)”

P. El sistema de pensiones es insostenible porque en el 2020 las contribuciones a la Seguridad Social serán menos que las prestaciones en pensiones y esto hace el sistema insostenible.

R. En efecto. En la último rediseño del sistema de pensiones, la financiación se diseñó mal, pura y simplemente.

La solución es fácil. Al igual que el resto de los gastos sociales, sanidad, educación, dependencias y paro, las pensiones deben pagarse con cargo a presupuestos generales del Estado o de las Comunidades. Hay que remover el nexo entre “cotizaciones” y pensiones de una vez por todas, como preconizaba hace un par de meses Jordi Sevilla en un editorial de El Mundo.

P. El sistema es insostenible porque hoy con 8 millones de pensionistas y 18 millones de trabajadores hay más de cuatro trabajadores por pensionista. En el 2040 la proporción será de dos trabajadores por pensionista y es evidente que esto es insostenible.

R. Hace 50 años en un pueblo de Castilla había 500 habitantes trabajando la mayoría de ellos para plantar y recoger las cosechas para lograr un nivel de vida muy poco por encima del nivel de supervivencia. Hoy esas cosechas se plantan y se recogen por 10 personas con 4 tractores y una cosechadora trabajando 3 meses al año y la producción es mucho más grande que la que se conseguía hace 50 años. Esto se llama crecimiento de la productividad. Esto es lo que permite esperar con confianza que dentro de 30 años no habrá la menor dificultad para que 2 trabajadores mucho más productivos que los de hoy puedan mantener fácilmente a un pensionista.

De hecho la Comisión Europea calcula que en España, en el 2040, debido al incremento de la productividad, la renta per cápita a precios del 2007 será de 43.000 € frente a los 23.000 € que había en el 2007. Es asombroso que nos digan por un lado que la renta per cápita casi se duplicará para el 2040 y que nos digan por otro lado que las pensiones son insostenibles y que hay que trabajar dos años más. Si diese a escoger al ciudadano, la mayoría sacrificaría renta por años de retiro anticipado.

P. Con el número de pensionistas y con las pensiones que se pueden prever con el sistema actual, el peso de las pensiones abrumará las finanzas públicas y será imposible para el sector público hacer frente a los pagos.

R. La manera de medir el peso de las pensiones sobre el sector público y la economía en general es por medio de la relación Pensiones/PIB. Esta relación en el 2007 era del 8%. La Comisión Europea, en su estudio reciente sobre el envejecimiento, calculaba que para el 2040, con el sistema actual de pensiones, la proporción de las pensiones al PIB sería del 12%, es decir un 4% de incremento. Este valor es más alto de lo que es probable en la realidad porque la Comisión utilizó para sus cálculos el supuesto de que los salarios reales crecerían al mismo ritmo que la productividad. Este supuesto no es realista. En los Estados Unidos en los últimos 30 años los salarios han crecido muy por debajo de la productividad. Ese ha sido también el caso para Alemania y España en la última década. La masa de pensiones crece porque la población retirada crece y porque la pensión media crece debido a que los nuevos retirados tienen una pensión más alta porque su pensión se calcula en función de los salarios en los últimos 15 años, y estos van creciendo. Es más realista pensar que la masa de pensiones no se incrementará en más de 3% del PIB del al 2040.

P. El Estado tendrá que hacer frente no solamente a las pensiones sino al resto de gastos sociales: educación, sanidad y dependencia que también incrementarán la proporción de PIB necesaria para prestarlos.

R. En efecto, la Comisión, en el estudio citado anteriormente, dice que estos servicios se incrementarán en 1.7% puntos del PIB. Este valor también está sobrevalorado dado que también aquí se considera que los salarios reales crecen al ritmo de la productividad. Aceptando los datos de la Comisión como buenos, el incremento de todos los gastos sociales se incrementaría en unos 4.5% puntos del PIB del 2007 al 2040.

¿Es esto “insostenible”?

La respuesta es no. En el 2007, un año en el que el Estado tuvo superávit, la presión fiscal –que incluye todas las recaudaciones de las Administraciones Públicas y todas las cotizaciones sociales- fue en España del 37.1% del PIB. Añadir 4.5 puntos de PIB para financiar los gastos sociales adicionales llevaría la presión fiscal al 41.6% del PIB en España en el 2040. Esto suponiendo que los gastos no sociales de las Administraciones Públicas mantuviesen una proporción del PIB igual a la del 2007.

Según datos publicados por la Intervención General del Estado Español, en el 2007 la presión fiscal en Francia era del 43.3%, la de la media de la Zona Euro el 40.5%, la de Bélgica el 44%, la de Suecia el 48.2% y la de Italia el 43%. Es decir, según la Comisión Europea, en el 2040 la presión fiscal en España será inferior a la que tienen hoy muchos países de la Eurozona y los países nórdicos. Por otra parte se espera que la presión fiscal en todos esos países vaya creciendo por las mismas razones que crecerán en España.

P. Cuál es la razón de que el Gobierno, la Comisión Europea, los gabinetes de estudios, la CEOE y muchos otros grupos de presión estén tan empeñados en empeorar el sistema de pensiones teniendo en cuenta que el ciudadano está frontalmente opuesto a ello porque considera que subir la edad de jubilación es la mayor reducción de bienestar a la que tendrían que enfrentarse.

R. Cada grupo tiene sus razones particulares.

Los políticos consideran que cuanto menos parte del PIB se lleven las pensiones más quedará para poder disponer ellos con plena libertad de acción.

La Comisión tiene dos razones. Por un lado conociendo a los políticos y su tendencia al despilfarro trata de reducir las pensiones para que sus jefes tengan más libertad de acción sin poner demasiada presión sobre las finanzas públicas. La segunda razón es una de incertidumbre frente al futuro. La Comisión no tiene experiencia de lo que va a pasar en una situación de ausencia de crecimiento o de caída de la población activa y pretende por todos los medios retrasar la edad de jubilación para retrasar el momento incierto en que la población activa se estanque o empiece a caer. El único ejemplo de población envejecida en un país avanzado es Japón que aunque tiene una renta per cápita elevada tiene una economía con deflaciones periódicas con bajo crecimiento y la Comisión considera esto indeseable.

La CEOE calcula que si las pensiones bajan hay una posibilidad de que se rebajen las cotizaciones sociales, algo por lo que llevan luchando desde siempre.

Los bancos y el sistema financiero prevén que si las pensiones se empeoran y se potencian los planes de pensiones serán ellos los llamados a gestionarles con su 2% de comisión sobre los activos manejados por el sistema. El nirvana se alcanzaría si, como proponen algunos, se desmantelase el sistema de pensiones actual y se fuese a un sistema basado totalmente en fondos de pensiones para la vejez al estilo chileno.

Así púes, con los datos proporcionados por la Comisión Europea, no se sostiene la proposición de que las pensiones son “insostenibles” y que es “imprescindible” y de “imperiosa” necesidad la reforma del sistema para empeorarlo. Es una decisión que nuestros políticos van a imponer a la mayoría de la población porque ellos quieren. Unos, como el PP por ideología y en el caso de Zapatero porque se lo empujan de Europa y él lo ve como el camino más fácil para satisfacer a los mercados y a los socios europeos. No olvidemos, sin embargo, que este es el mayor atentado contra el bienestar que se puede perpetrar contra la mayoría de la población española. La afrenta mayor es que vendan a la población algo que esta no quiere de ninguna manera y que lo hagan utilizando medias verdades.

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miércoles, 14 de julio de 2010

La necia insistencia del Gobierno en reformar a peor el sistema de pensiones

Publican hoy los diarios nacionales la noticia de que el Gobierno sigue empujando el subir la edad de jubilación a los 67 años y el Sr. Zapatero lo repitió en su discurso en el debate del estado de la nación. La ciudadanía está radicalmente opuesta a esta medida porque percibe correctamente que ello representa la mayor reducción de “utilidad” o “bienestar” a la que pueden enfrentarse en el curso de sus vidas. El Gobierno y la Comisión Europea nos dicen en sus informes técnicos que la productividad y el PIB per cápita van a seguir subiendo con fuerza de aquí al 2040 pero que aunque el PIB per cápita pase de 23.000 Euros en el 2007 a 43.000 en el 2040, a precios constantes, no va a haber suficiente para pagar las pensiones por lo que hay que subir la edad de jubilación. Ahí va eso. Vamos a ser más ricos pero tenemos que trabajar más años y perder lo que más queremos, que es retirarnos pronto. El ciudadano de a pie prefiere perder renta per cápita y retirarse antes. ¿Qué es lo que es tan difícil de entender en esta proposición para los políticos españoles y europeos y para la Comisión Europea?

El Gobierno no presenta argumentos realistas y completos, asusta a la ciudadanía y a sus Señoría en el congreso con mentiras y medias verdades. Dice Expansión:

“el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, emplazó ayer al Congreso de los Diputados a adoptarla [la propuesta de retrasar la edad legal de jubilación desde los 65 a los 67 años] y convertirla en ley, de manera inmediata. El objetivo de esta urgencia, según Granado, es evitar tener que tomar medidas más duras en el futuro para garantizar el sistema de pensiones. En su opinión, “se puede discutir la intensidad del terremoto, pero el terremoto nos llega”, porque la esperanza de vida está aumentando; la edad de ingreso en el trabajo se está retrasando; está creciendo el número de pensiones y pensionistas y, en el futuro, la población activa no va a aumentar al mismo ritmo. La Seguridad Social estima que en 2020 habrá 10,1 millones de pensionistas; en 2030, serán 12,5 millones y en 2040 alcanzarán 15,3 millones. No es posible mantener las condiciones actuales sin efectos perversos.”

La última frase es pura y simplemente mentira . Los hechos son los siguientes:

    • El Gobierno no sabe cuál va a ser el crecimiento de la economía. La Comisión, en su estudio reciente sobre el envejecimiento, prevé que la renta per cápita en España, en el 2040, podría situarse en 43.000 Euros frente a los 23.000 Euros del 2007.
    • El Gobierno no sabe cómo será la evolución de la población de aquí al 2040. No sabe el número de personas en edad de trabajar y no sabe la participación de esas personas en el mercado de trabajo aunque sí que puede prever más acertadamente el número de retirados de aquí a 20 años.
    • El Gobierno no sabe cómo van a evolucionar los salarios medios ni las pensiones, que van íntimamente ligadas a los salarios. ¿Crecerán los salarios reales al ritmo de la productividad o al 60% de la productividad? Es más importante el ritmo de crecimiento de los salarios que el cómo evolucionará la población. Lo que hace crecer el PIB es el crecimiento de la población empleada y el crecimiento de la productividad. Lo que hace crecer la masa de pensiones es el incremento del número de retirados y el crecimiento de los salarios reales, ya que la pensión inicial se calcula en función del salario en los últimos 15 años. Si los salarios reales crecen menos que la productividad (lo que ha pasado en Estados Unidos en los últimos 30 años y en Europa y en España en los últimos 10 años), cuanto menos crezcan los salarios reales, menos crecerá la masa de pensiones respecto al PIB. En su estudio “2009 Ageing Report: Economic and budgetary projections for the EU-27 Member States (2008-2060) “, la Comisión Europea suponía que la productividad del trabajo crecería al 1.8% anual y que los salarios reales crecerían mismo ritmo de la productividad. En estos supuestos, el gasto de pensiones pasaría del 8.4% del PIB en el 2007, con una pensión media de 11.400 Euros, al 12.3% del PIB en el 2040 con una pensión media de 18.000 Euros. Si, como ha pasado en el periodo 2000 al 2010 en España, consideramos que los salarios reales crecen al 60% del ritmo de la productividad, la pensión media pasará de 18.000 Euro anuales con crecimiento de salarios al ritmo de la productividad a 14.200 con crecimiento al 60%, y el gasto de pensiones se situaría en el 9.7% del PIB en el 2040 frente al 8.4% del 2007.
    • El crecimiento de todos los gasto sociales: sanidad, educación, dependencia, además de pensiones va directamente ligado al crecimiento de los salarios, ya que los salarios son el gasto más importante de esos servicios. En el 2007 el total de los gastos sociales era del 19% del PIB. En el 2040 serán de un 24.3% del PIB con crecimiento de salarios al ritmo de la productividad y caerían al 21.5% del PIB con crecimiento de salarios al 60% de la productividad.

    ¿Porque pues el Gobierno y la Comisión que prevén en sus estudios que la renta per cápita casi se va a doblar del 2007 al 2040, nos dicen que las pensiones actuales no serán sostenibles, es decir que no se podrán pagar? El sentido común dice que si hay más para repartir, el pago de las pensiones no tendría que ser un problema. La razón por la que el Gobierno presiona para empeorar el sistema de pensiones para pagar menos, es que para continuar con el sistema actual, habría que subir la presión fiscal (impuestos más cotizaciones) del 37% del PIB que fue en el 2007 al 41.5% en el 2040, con crecimiento de salarios al ritmo de la productividad o al 40% con crecimiento de salarios al 60% de la productividad. Esta subida de presión fiscal no debería ser problema dado que en el año 2007 en Francia la presión fiscal era del 43.2% del PIB, en Alemania del 39.8%, en Bélgica del 44%, en Dinamarca del 49% y en la Eurozona-16 del 40%.

    ¿Cuáles son las razones reales por las qué el Gobierno y la Comisión no quieren a subir la presión fiscal ligeramente para poder hacer frente a las pensiones y a los gastos de envejecimiento, teniendo en cuenta además que el número de retirados va a ser casi el 30% de la población en el 2040 frente al 18% de hoy? A nivel último, el problema es el reparto del pastel del PIB entre los diversos actores económicos, todos quieren más y el empeorar a los jubilados parece lo más fácil y factible para que quede más para los demás. Aparte, hay razones son ideológicas por un lado, de presión política por parte de los sectores más poderosos de la sociedad y de precaución en el caso de la Comisión.

    • Prevalece en la Comisión y en los Gobiernos europeos (de derechas la mayor parte), y en el PSOE español, la idea mercado-fundamentalista de que todos los impuestos son malos y que hay que rebajarlos y que cuanto más se reduzca el tamaño del Estado mejor. Este sesgo lleva a la catástrofe por la vía de la acumulación de la renta y la riqueza en una parte cada vez más pequeña de los miembros de la sociedad. En Estados Unidos, donde esta ideología ha llegado al extremo, de 1976 al 2007, de cada dólar que creció el PIB real, 58 centavos fueron a parar al 1% de la población con renta más alto. Esto es lo verdaderamente insostenible y lo que llevará más pronto o más tarde a perturbaciones sociales en Estados Unidos y en Europa si sigue este camino.
    • Las presiones por parte de los más ricos para que no se incremente la presión fiscal o para que se disminuya son lógicas puesto que son ellos los que deberían pagar la mayor parte de ese incremento. Por desgracia son estos ciudadanos los que tienen una influencia mayor sobre los políticos de todo tipo e ideología.
    • La Comisión conoce bien el ganado político con el que trata y su propensión al despilfarro. Cuanto menos parte del PIB se lleven los pensionistas más les quedará a los políticos para sus proyectos preferidos sin que haya problemas de déficits excesivos. Por esto y por su sesgo hacia la disminución del tamaño del Estado es por lo que la Comisión presiona para subir la edad de jubilación.
    • La Comisión ve con claridad que debido al envejecimiento de la población la masa de población activa en Europa irá decreciendo a medida que pasen las décadas y la única manera de crecer las economías es por la vía del crecimiento de la productividad. Al no crecer la población, el crecimiento del PIB será mucho más lento o podría estancarse. La Comisión tiene miedo, porque no tiene experiencia y no sabe lo que pasará en un entorno de crecimiento muy lento o cero de las economías. Por esta razón está tratando por todos los medios de retrasar lo más posible este proceso por la vía de retrasar la edad de retiro. Por un lado dice que Europa será inmensamente más prospera y por otro nos dice que no hay más remedio que trabajar más años con la inmensa reducción de bienestar que esto conlleva.
    • En el caso de Zapatero su conocida propensión a tomar el camino más fácil, cediendo a los que le empujan, es la razón por la que quiere machacar a los pensionistas. Calcula él, que los futuros retirados no le van a castigar y cede a la presión inmediata de Alemania y de la Comisión Europea para que retrase la edad de jubilación. Si para ello tiene que hacer sufrir y hacer lo contrario de lo que quiere el 95% de la población, santo y bueno.

    No hay razón real para subir la edad de jubilación de forma inmediata. Hay alternativas que los políticos no nos presentan. Al no presentarnos todas las alternativas nos están engañando. Parece ser que España y los españoles se merecen un Gobierno que les engañe.

Ver artículo completo.

martes, 13 de julio de 2010

Sobre la falacia de que los salarios en España han crecido demasiado y son los culpables de nuestra falta de competitividad

Estamos cansados de oír que España ha perdido competitividad. Como demostración se presenta un diagrama como el que sigue que muestra lo que se conoce como Coste Unitario de Trabajo y que se confecciona dividiendo el costo total del trabajo en Euros corrientes dividido por el número de unidades físicas producidas. En este diagrama, en el 2010-T1, España muestra un costo de 1.20 frente al 1 de Alemania y debido a esto tenemos que escuchar que España tiene que rebajar sus salarios un 20% para igualarse en competitividad con Alemania.

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Hay un gráfico similar que muestra el Costo Unitario Real de Trabajo que se confecciona dividiendo el costo total del trabajo en euros corrientes dividido por el valor en euros corrientes de la producción. En otras palabras, mide el peso del factor trabajo en el precio de una unidad física de producto. En este diagrama, en el primer trimestre del 2010, el índice tiene un valor para España de 0,988 frente al 1 de Alemania.

 

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¿Cuál de las dos medidas es más relevante para medir la competitividad, el Costo Unitario de Trabajo o el Costo Real Unitario de Trabajo o quizás ambas medidas son irrelevantes e inútiles a la hora de medir la competitividad de una nación frente a otra?

Lo relevante es el precio por unidad de producto, que viene influenciado en la misma medida por el excedente bruto de explotación (principalmente beneficios) como por el coste de salarios. El precio de los productos, a nivel general, se trata de medir por los índices de inflación, de los cuales hay muchos, o por los deflactores del PIB o de productos de exportación, etc. que tratan de transformar valores monetarios en unidades físicas. Si comparamos España con Alemania no cabe duda de que el IPC (Índice de precios al consumo) ha crecido más en España que en Alemania del 2000 al 2010. Suponiendo que esto pase también en los productos que se producen en España y en Alemania y en los que competíamos al principio del periodo (2000), cabría esperar que si la inflación en estos productos fue más alta en España que en Alemania, esta iría desplazando a la producción española y cada vez importaríamos más de ese país.

El que la inflación sea más alta en España que en Alemania no es debido a que los salarios crecen más en España que en Alemania. La realidad es que el coste del trabajo relativo al precio de venta, del 2000 al 2010 ha caído más en España en Alemania (Coste Real Unitario de Trabajo, Segundo Gráfico). Es decir, si en el 2000 en España y en Alemania el coste del trabajo era el 50% del precio, en el 2010, en España era el 48% y en Alemania el 50%.

¿Puede en estas condiciones decirse que el crecimiento excesivo del coste del trabajo es el culpable de que los precios en España sean más altos que en Alemania? Se puede argumentar que los salarios en España han crecido más rápido que en Alemania en términos monetarios pero este crecimiento ha sido originado por la inflación general, más alta en España que en Alemania y no al revés. ¿Quién fija los precios? Quizás el empresario que prefiere vender menos con una ganancia mayor por unidad.

La idea de que los salarios son los culpables de la pérdida de competitividad de la economía Española no se sostiene en la realidad y el intentar mejorar la competitividad por la vía de reducir los salarios es penalizar a quien no tiene la culpa y es un procedimiento sumamente ineficaz porque los empresarios pueden decidir subir sus márgenes de beneficio. Es lo mismo que si se dijese que los beneficios de las empresas son los culpables de la pérdida de competitividad y deben de bajar.

Otra prueba de la moderación del crecimiento de los salarios en España. El gráfico siguiente muestra el crecimiento anual de la relación Costo monetario por persona empleada a PIB monetario por persona empleada. Del 2000 al 2010 esta relación decreció de media un -0,57% anual frente a una caída del -0,33% en Alemania. Es decir los salarios en España se comportaron más moderadamente que en Alemania. Este gráfico nos dice que en España los salarios reales han crecido menos que la productividad, bastante menos.

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Otra gráfica interesante a continuación. La productividad absoluta en términos de PIB por persona empleada medida en unidades de PPP (Paridad de Precios de Compra) es mayor en España que en Alemania en el 2010. Solamente Francia, de los grandes países europeos nos sobrepasa. Cabría esperar que si el trabajador español produce más unidades de PIB (medidas en Unidades de Poder de Compra) que el trabajador alemán el sueldo del trabajador español fuese más alto que el del alemán, esto no es así. El sueldo medio del trabajador alemán es más de vez y media más alto que el del español.

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El siguiente gráfico sacado de una presentación del Banco Central Europeo muestra para España y Alemania como la remuneración real en Alemania creció mucho más que en España del 99 al 2006.

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Cabe preguntarse por qué nuestros políticos y gabinetes de estudios bancarios insisten en que los salarios tienen que bajar para que se incremente nuestra productividad. La primera respuesta, mal pensada, es que todos los esfuerzos se cargan sobre el trabajador y que los políticos y desde luego los bancos están muy de acuerdo con esto. La segunda razón es que políticos y bancos creen que pueden influenciar la evolución de los salarios mediante presiones ejercidas por la vía de los medios de comunicación.

La manera correcta de corregir la diferencia en la evolución de los niveles de precios entre países es por la vía de las valuaciones de las monedas. Si en España nuestro nivel de precios ha crecido más que en Alemania, lo correcto es devaluar. Si nuestros políticos nos han privado de esta herramienta, lo correcto sería que nos sacaran del Euro para que el ajuste se realice por la vía de la devaluación. Al devaluar el coste del ajuste se reparte más equitativamente entre los diversos actores económicos no es soportado solamente por el trabajador.

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sábado, 10 de julio de 2010

Se propone que las pensiones crezcan como los salarios en vez de como el IPC. ¿Gran metida de pata?

¿Sabrá lo que dice el Sr. Director General del Instituto Nacional de la Seguridad Social o no se habrá explicado bien? Pide que se cambie la formula de revisión de las pensiones utilizando el crecimiento de los salarios en vez del IPC para hacer la revisión.  Esta es la fórmula que se usa en Estados Unidos y produce revisiones más altas que el IPC

Según un artículo de Expansión

“Fidel Ferreras, director general del Instituto Nacional de la Seguridad Social (Inss), aseguró que el sistema “es diabólico y perverso” si además se trata de “pagar las pensiones por adelantado”.

Por esta razón, Ferreras propuso que las pensiones crezcan de acuerdo con las bases medias de cotización de los salarios. De esta forma, el crecimiento del gasto en este capítulo estaría más acorde con los ingresos, y con la recaudación de los recursos.

El director general del Inss atribuyó a la revalorización de las pensiones el mayor incremento del gasto en la Seguridad Social. Más que el envejecimiento de la población y el denominado efecto sustitución. Es decir, el hecho de que las nuevas pensiones que se dan de alta son mucho más altas que las que se dan de baja en el sistema por fallecimiento.

Por todas estas razones, Ferreras planteó la necesidad de que las pensiones evolucionen de acuerdo con las bases medias de cotización a la Seguridad Social que crecen como los salarios. El responsable del Inss vinculó así los gastos con los ingresos. No como ocurre ahora, que, por culpa de la desviación de la inflación real respecto a la previsión del Gobierno, el sistema de revalorización de las pensiones ha producido en los últimos años un fuerte incremente del gasto.”

Es curioso que ahora nos esté vendiendo el que el crecimiento de las pensiones se haga igual al crecimiento de los salarios en vez del crecimiento de la inflación. Una apreciación miope y contraproducente del Sr. Director general del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Hemos tenido que oír por años de que los salarios en España crecen demasiado y que han sido los culpables de la pérdida de competitividad de la economía española. Esto llevaría a pensar a cualquier observador que los salarios crecen más deprisa que la inflación. A menudo, los mismos portavoces nos dicen que los salarios deben limitar su crecimiento al ritmo de crecimiento de la productividad. El Sr. Ferreras vuelve aquí a darnos un ejemplo de cómo el ejecutivo enfanga el discurso según cree que le conviene, afirmando una cosa y después la contraria. Si este año los salarios se han moderado, en el futuro no será así y los salarios monetarios crecerán probablemente más que la inflación aunque los salarios reales crecerán menos que la productividad.

Estas son algunas de las realidades sobre el crecimiento de los salarios y las pensiones:

  • El crecimiento de salarios y pensiones se debe calcular en términos reales para quitar el velo del dinero y comparar manzanas con manzanas y no con peras.
  • Una pensión que crece al ritmo del IPC en términos reales tiene un crecimiento cero.
  • Los salarios monetarios, en España han crecido más rápido que la inflación, quizás debido a la insistencia miope de los sindicatos de que los salarios conserven el poder adquisitivo y algo más. Los empresarios insisten en que se rompa esta conexión entre salarios e inflación como medio de controlar (reducir) el crecimiento de los salarios.
  • Los salarios reales han crecido del 2000 al primer trimestre del 2010 más lentamente que la productividad. A menudo los economistas hacen el supuesto de que los salarios reales crecen al ritmo de la productividad. En un mundo ideal, si la productividad del trabajo crece el empresario tiene incentivo para invertir y aumentar el empleo lo que hace que el salario suba. El crecimiento de salarios fue aproximadamente igual al de la productividad en Estados Unidos después de la segunda guerra mundial hasta mediados de los 70, desde entonces el crecimiento de los salarios reales en Estados Unidos se ha retrasado fuertemente sobre la productividad y así ha sido en Alemania y en España desde el 2010. En España el crecimiento de los salarios reales ha sido el 60% del crecimiento de la productividad del 2000 al primer trimestre del 2010.
  • En los estudios a largo plazo de la evolución de los gastos de la Seguridad Social los cálculos se hacen en términos reales. La revisión al alza de la prestación de las pensiones existentes de acuerdo con el IPC significa un crecimiento cero de la prestación en términos reales. A largo plazo y en términos reales el crecimiento de la masa de pensiones se produce por el crecimiento del número de pensionistas y por el crecimiento de la pensión inicial de los nuevos retirados que se basa en las cotizaciones de los últimos 15 años, pero no por la revisión según el IPC de las pensiones existentes. Si los salarios crecieran solamente al ritmo de la inflación el crecimiento de las pensiones solo sería debido al crecimiento de la población puesto que la pensión inicial no crecería en términos reales. En este supuesto las pensiones en el 2060 sería 2.25 veces lo de hoy (2.5 veces el número de pensionistas), la Comisión dice, sin embargo, que las pensiones se multiplicarán por 4.5. Este crecimiento extraordinario es debido al crecimiento de la pensión inicial de los nuevos retirados y esto es lo que hace que las pensiones presionen sobre las finanzas públicas. La Comisión basa su cálculo de las pensiones a largo plazo en la hipótesis de que los salarios crecerán al mismo ritmo que la productividad. Un supuesto que es falso, los salarios crecen menos que la productividad. Si suponemos que los salarios crecen un 60% de la productividad (valor de España del 2000 al 2010), las pensiones en términos reales no serían 4.5 veces las del 2007 sino unas 3 veces y la relación Pensiones/PIB pasaría de 8.4% en el 2007 a 11% en el 2060 en vez del 15% que son los números que manejan nuestros altos cargos, políticos y el Pacto de Toledo estos días.

El crecimiento de los salarios en relación a la productividad es una variable clave, tan importante como el envejecimiento de la población. Todos estos conceptos y cálculos son difíciles de abarcar para la mayoría de la población. Es más fácil asustar a la población diciendo que el número de trabajadores por pensionista se reducirá de 4 a 2 y de aquí que las pensiones sean insostenibles.

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viernes, 9 de julio de 2010

España necesita un motor que impulse el crecimiento

La evolución de la economía española del 97 al 2008 estuvo impulsada por el sector de la construcción y un endeudamiento excesivo propulsados ambos por una política monetaria demasiado permisiva. Este crecimiento enmascaró el problema tradicional de la incapacidad de nuestra economía de ocupar todos sus recursos productivos, lo que desde los primeros años de la transición se reflejó en un paro excesivo. Aunque este ciclo acabó con la crisis nos encontramos con una serie de deficiencias en la economía, de las cuales el síntoma es el paro.

Nos encontramos con problemas en el sector de la energía en el que se apostó miopemente por tecnologías inmaduras y demasiado caras, problemas en el transporte de mercancías, en la educación y sobre todo en el sistema de organización territorial y política en el que unas autonomías y unas corporaciones locales sin control han creado un sector público claramente excesivo que hay que reducir.

Algunas de estas deficiencias se están corrigiendo. Las familias, por ejemplo, han incrementado su nivel de ahorro y se está produciendo un desapalancamiento progresivo, en el sector de la energía empiezan a verse intentos de mejora, aunque demasiado tímidos. Otros problemas como el de la educación o el del excesivo peso del sector público no se ve que se vayan a atacar a corto o medio plazo.

Aunque la fase depresiva de la economía acabe y volvamos al crecimiento y aunque el déficit fiscal se controle, el problema de la economía española a largo plazo es que nos encontramos con un sector, el industrial, que tiene un tamaño disminuido después de 10 años de inversión improductiva en viviendas y de un sector exterior en el que nuestras importaciones llegaron a representar el 25% del PIB y en el que muchas de nuestras exportaciones tradicionales han desaparecido.En estos años locos, los puestos de trabajo en el sector industrial o han desaparecido o se han deslocalizado.

La tragedia es que España no compite bien a nivel mundial en los sectores de productos exportables y no se ve que por el camino que vamos esto vaya a cambiar. Las grandes compañías prefieren invertir en los mercados emergentes en los que se va a producir en los próximos años la mayor parte del crecimiento mundial y en los que la existencia de una fuerza de trabajo abundante, barata y maleable los hace especialmente favorables como plataformas de producción masiva.

Sin cambios drásticos de políticas, estamos abocados a ver cómo va seguir aumentando el peso de nuestro sector servicios que tiene ya un peso igual al de Alemania y que se está acercando al de Francia. La creación de empleos en ese sector no será suficiente para absorber la enorme cantidad de parados y la mayoría de los empleos que se crearán  será de baja calidad y de bajo salario.

La solución al problema no es fácil y el decir, como hacen nuestros políticos, que hay que cambiar el modelo no da ni siquiera un indicio de por dónde pueden ir las posibles soluciones. Nuestros políticos y economistas políticamente correctos están carentes de ideas constructivas. A menudo tenemos que oír a los altos cargos nacionales y europeos y a los gabinetes de estudio de los grandes bancos que nuestros salarios tienen que reducirse hasta un 20% para mejorar nuestra competitividad. Mentira parece que se hable seriamente de esta posibilidad.

Los salarios reales en España, del 2000 al 2010 han crecido por debajo de la productividad y menos que en las grandes economías europeas. El salario medio de un trabajador español es de 21.000 €, el de un trabajador alemán 35.000 € y el de un francés 31.000 €. No parece que ese sea el camino. Hay que tener en cuenta también que los salarios representan menos del 50% del precio de los productos por lo que es una manera ineficiente de ganar competitividad. Una devaluación es mucho más efectiva.

España no está sola en esta pesadilla, aunque ninguna de las sociedades adelantadas tiene un 20% de paro. Este problema lo tienen la mayoría de las naciones adelantadas, más notablemente Estados Unidos. Es verosímil que en el futuro resurja el proteccionismo y que los estados traten de proteger los empleos y el nivel de vida por la vía de controlar las deslocalizaciones, de proteger a las empresas que se establezcan en su territorio y de proteger lo más valioso que tienen que es el acceso a sus mercados. Si el proteccionismo perjudica a los individuos a la hora de consumir, por otro lado favorece al conjunto de la nación por la vía del aumento del empleo.

España, con un peso no demasiado grande en la economía mundial, podría practicar políticas mercantilistas como medio de aumentar sus exportaciones y reducir sus importaciones y de esta manera impulsar a la economía y reducir el paro.  Se debería considerar seriamente el salir del Euro y practicar una política de devaluación sistemática de la peseta como medio de impulsar el sector industrial y de reducir el paro.

No parece probable que nuestros políticos vayan a apostar por ninguna solución que no sea políticamente correcta y que no sea lo más fácil y lo que se espera de ellos. Como dice Zapatero, nosotros siempre con Europa. Todo indica que seguiremos enganchados al Euro aunque esto comporte bajo crecimiento, austeridad y paro excesivo. Es más fácil predicar austeridad y reducción de salarios que apostar por soluciones más ambiciosas que se han mostrado efectivas en multitud de países en los años en que España se entretenía inflando el globo de la construcción.

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jueves, 8 de julio de 2010

Es posible reducir la edad de jubilación en vez de subirla. Es una elección que deben hacer los ciudadanos, no los políticos y la Comisión Europea.

Publicó hace un par de días la Comisión Europea su Libro Verde titulado “Los sistemas complementarios de pensiones en el mercado único europeo” (por desgracia no he encontrado una versión en español). Aprovecha la ocasión la Comisión para vover a su tema favorito de que hay que subir la edad de jubilación porque los esquemas actuales son insostenibles. Ver por ejemplo este artículo de Expansión.

Por un lado nos dice la Comisión -“2009 Ageing Report:Economic and budgetary projections for the U-27 Member States (2008-2060)”- que para el 2060, a precios constantes del 2007 y con la edad de jubilación de la legislación vigente, la renta per cápita en España será de 53.000 euros al año, frente a los menos de 23.000 Euros del año 2007. El nivel de vida, la productividad, los salarios, y todas las cosas buenas progresarán de forma impresionante. Después de esto, nos sueltan ahora que los esquemas de pensiones actuales son insostenibles y que hay subir la edad de jubilación de los 65 a los 67 y mejor todavía a los 70 años. Eso si, si subimos la edad de jubilación a los 70 la renta per cápita anual se disparará hasta los 58.000 Euros.

El ciudadano español de a píe, que lo que más quiere en esta vida es el poder retirarse lo antes posible porque es lo que más aumenta su bienestar, se pregunta si no sería posible que le dejasen como está o que incluso le aumentasen un poco la cotización social para retirarse antes, aunque esto comporte menos renta per cápita. Al fin y al cabo no se vive tan mal cuando uno es viejo con 1.000 euros al mes con su casa pagada y demás (la pensión media al retirarse es hoy del orden de 900 Euros)

La intuición del ciudadano es correcta. Si bajamos la edad de jubilación, la renta per cápita se reducirá, porque habrá menos personas en edad de trabajar, pero muy probablemente la mayoría de los ciudadanos estaría dispuesta a ello con tal de retirarse lo antes posible.

¿Por que nos dice la Comisión que el esquema actual es insostenible y nuestros políticos nos están asustando con la maldita palabreja “insostenible” para vendernos el que es ineludible el estropearnos la vida retirándonos más tarde?

La razón es que si seguimos como estamos, sin subir la edad de jubilación, los gastos del Estado en pensiones pasarán de 8.5% del PIB en el 2007 al 15% del PIB en el 2060, un 7% de aumento. Aquí está la tragedia. Si queremos que la cosa funcione, la parte que el Estado extrae del pastel económico para redistribuirlo debería pasar del 37% (presión fiscal) en el 2007 al 44% en el 2060.

¿Es esto una tragedia?, ¿algo imposible de conseguir? No por cierto, en Francia la presión fiscal era del 43% en el 2007 y en los países nórdicos pasaba del 50%. ¿Es injusto que si el número de retirados pasa de 8 a 16 millones la parte del PIB que se lleven pase del 8% al 14% del PIB?

Las verdaderas razones que impulsan la reforma son otras. En el fondo de la cuestión está una reestructuración de enorme calado en como se reparte la tarta del PIB. Los actores económicos más poderosos así como los “mercados” quieren que les toque una porción más grande del PIB y la Comisión, que siempre va a favor de esos intereses, lo apoya con argumentos incompletos, medias verdades y palabras que asustan, como “insostenible”, para conseguir lo que se persigue, que es que el reparto del pastel se modifique para que toque más a los ciudadanos más queridos y estimados de nuestras sociedades, los que más tienen.

  • Los políticos favorecen el esquema porque si lo que se llevan los retirados se reduce, ellos tendrán más para gastar según les apetezca.
  • Los bancos están a favor de que los esquemas estatales de retiro se reduzcan y se potencien los esquemas basados en ahorro en fondos de pensiones porque de esa manera se incrementará inmensamente el volumen de esos fondos y ellos chuparán una cantidad mucho mayor.
  • Las empresas favorecen el tema porque en la medida que se empeoren los sistemas de pensiones y retiro, requerirán menos dinero y hay una posibilidad de que se reduzcan las cotizaciones sociales y aumenten sus beneficios.
  • En general, los más poderosos favorecen el cambio, porque cuanto menos se lleven los pensionistas, la inmensa mayoría de los cuales tienen un bajo poder adquisitivo, más les tocará a ellos. Ni que decir tiene que si se potencian las subvenciones a los fondos para la vejez por la vía de reducciones fiscales, los más favorecidos serán los más ricos que son los que realmente pueden ahorrar, no el mileurista que no tiene ninguna capacidad de ahorro.

Estas son las verdadera razones por las que los mercados, la Comisión y nuestros políticos quieren alargarnos la vida laboral y hacer que el bienestar del ciudadano medio se reduzca de forma substancial, un cambio en las reglas del juego que les favorezca enormemente.

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miércoles, 7 de julio de 2010

“¿Y si los salarios no fuesen culpables de la crisis?

Publica hoy El Confidencial un artículo de Carlos Sánchez titulado “¿Y si los salarios no fuesen culpables de la crisis? Un país que se hace haraquiri”

Un artículo que se desvía del camino políticamente correcto diciendo la verdad sobre los salarios. No son los salarios los culpables de los problemas de la economía española. El bajo crecimiento de la productividad resultado de la baja inversión de nuestras empresas, de la mala regulación laboral española y la debilidad de nuestro tejido industrial a la hora de competir en el mundo globalizado son los verdaderos culpables. La rebaja de los salarios españoles que son  un 30% menos que los alemanes no es la solución.

Dice Carlos Sánchez:

A medida que avanza la crisis -y ya van dos años largos- se afianza la idea de que España sólo encontrará el camino de la salvación actuando sobre los salarios. Parece existir un consenso casi general entre los profesionales de la economía –fundamentalmente dentro del mundo académico- sobre la necesidad de ganar competitividad vía nóminas.  Se festeja que tanto los salarios del sector privado como las retribuciones de los empleados públicos vayan a sufrir en 2010 una fuerte contracción. Con pérdida de poder adquisitivo en ambos casos.

El argumento que se ofrece es simple. Si los salarios bajan, España ganará competitividad en los mercados internacionales de bienes y servicios, toda vez que una parte importante de los costes de las empresas tiene que ver con el pago de las nóminas. Se trata de provocar algo así como una especie de deflación controlada. O una devaluación competitiva, como se prefiera. Según ese esquema, ante la imposibilidad de efectuar depreciaciones forzadas de la moneda (durante siglos la vía de escape para recuperar competitividad) es mejor provocar una caída generalizada de costes; en particular, los laborales. El argumento así planteado es impoluto. Incluso impecable. Parece evidente que una empresa con menores costes tiene mayor capacidad de competir.

Como ha escrito el profesor Fernández-Villaverde, una devaluación competitiva a través de los salarios es sólo una solución de emergencia que sólo tendrá efectos a corto plazo. A medio y largo plazo, y esto es lo relevante, el verdadero problema de la economía española no son los salarios, sino la productividad. Es verdad que los salarios han crecido en España desde nuestra pertenencia al euro por encima de la media de la UE, e, incluso, bastante más de lo que han aumentado en Alemania, el país de referencia. Pero en realidad lo que han crecido son los salarios nominales, no los reales. Probablemente por un problema de desenfoque en la negociación colectiva.

En términos concretos -en relación a una determinada compañía o, incluso, a un sector de actividad sujeto a la competencia exterior- es muy probable que el argumento sea sólido, pero en términos agregados -respecto del conjunto de la economía- estamos ante un craso error de dirección  de la política económica que este país pagará tarde o temprano. Es muy probable que antes de que pasen uno o dos años asistamos a un giro copernicano en la política económica, y que sea el propio Gobierno -este o el que venga- quien impulse el crecimiento económico vía salarios, estimulando la demanda interna a través de una política fiscal expansiva. Desde luego no por la vía de un aumento del gasto público (el margen presupuestario es nulo) sino más bien mediante una bajada  generalizada de los impuestos para animar el consumo privado. En particular el impuesto sobre la renta. Con todo lo que ello supone desde el punto de vista de la equidad fiscal. “… Y ahora a consumir”, que decía Zapatero al comienzo de la crisis.

La demanda interna es, por lo tanto, la clave de bóveda del sistema económico. No en vano, el gasto en consumo final durante el primer trimestre fue equivalente a 206.388 millones de euros, el triple que el valor de las exportaciones a precios corrientes. Y si no se atiende a esa demanda es muy probable que la economía muera de inanición por falta de combustible. Exactamente lo mismo que le pasó a Japón durante los años 90, cuando los salarios cayeron de forma intensa en medio de la deflación y los recurrentes paquetes de estímulo fiscal impulsados por las autoridades no fueron suficientes para impulsar la demanda interna. Algo crucial en un país obsesionado con el ahorro como es Japón (y estos momentos España).

Deprimir salarios, por lo tanto, no es la solución (aunque tampoco elevarlos artificialmente). Y no sólo desde el punto de vista macroeconómico, sino también desde el lado de la política fiscal. Si caen las bases imponibles tanto en IVA como en IRPF es muy probable que el déficit público se enquiste en la economía española por falta de actividad. Y por eso no parece lo más razonable favorecer un abatimiento de las tablas salariales que a largo plazo pesará como una losa sobre la recuperación.

Y ello sin contar con las indudables consecuencias sociales que puede tener para el país la existencia de clases medias empobrecidas por una política equivocada. Y en el que el proceso de proletarización de los profesionales no ha hecho más que comenzar.

Los salarios no son, ni han sido los culpables de los problemas de competitividad de la economía española. Si el crecimiento de los salarios monetarios fue más alto en España que en Alemania desde el 2000 al 2008, el crecimiento de los salarios reales fue menor. Eurostat, la oficina estadística europea publica un índice que llama - Real unit labour cost – que mide el costo real por persona empleada. Con un valor 100 en el 2000, este índice tenía en el primer trimestre del 2010 un valor de 94.6 para España y 96.1 para Alemania.

En el T1-2010 (primer trimestre del 2010) el valor de este índice era España (94,6) , Alemania (96,1), Francia (102), Italia (104,1), Inglaterra (101,1). Es decir, en España, del 2000 al 2010 los salarios reales crecieron menos que en las grandes economías europeas y lo que es más crecieron menos que la productividad, que es lo contrario de lo que se dice por economistas, Europa y altos cargos.

El discurso de que España había perdido competitividad era relativamente válido hasta el 2008. En los dos años de crisis la situación ha dado un vuelco y en T1-2010 el índice real de productividad por persona empleada (Real labour productivity per person employed) en España (106,8) es más alto que en Alemania (102,7), que en Francia (106,6) o que Italia (94.2). Ya hemos visto como el índice de costo real de trabajo por persona en el T1-2010 era más bajo de las grandes economías europeas, lo que lleva a concluir, en el análisis simplista al uso, que España en el T1-2010 es la más competitiva de las grandes economías europeas.

¿Por qué este incremento súbito de productividad? En mi análisis, las empresas españolas, debido a la legislación laboral, tenían muchos más empleados de los que realmente necesitaban y la crisis precipito que se deshicieran de ellos para sobrevivir y la productividad se disparó. Las empresas no van a tratar de defender por todos los medios esta mayor productividad, por lo que el empleo no se recuperará fácilmente y cuando lo haga lo hará muy despacio.

¿Por qué los economistas, Europa y los altos cargos españoles siguen diciendo que es necesario rebajar los salarios para mejorar la competitividad de la economía española cuando ya somos los más competitivos de las grandes economías europeas?

La razón es clara. Existe un sesgo entre los economistas (a menudo no percibido por el que hace el discurso) favorecedor de las ideas de competencia, el “libre mercado”, etc. que hace que se tienda a cargar los ajustes sobre los asalariados y que se propugne el dejar que el libre mercado y la “libre competencia” ejerza su magia ignorando el hecho bien conocido de que el mercado, sin el control del Estado, hace que la riqueza y la renta se concentren en las manos de unos pocos (los más ricos) como se ha demostrado en Estados Unidos en los últimos 30 años, desde Reagan.

Estoy de acuerdo con Carlos Sánchez. en que un país como España, con un paro del 8% en el punto de actividad económica desbocada y con más del 20% de paro hoy, tiene un problema de falta de demanda. El problema es que el incremento de la demanda por la vía de incrementar el consumo hará que las importaciones crezcan en valores absolutos más que las exportaciones, como ya está pasando, por lo que se corre el peligro de que el sector exterior se convierta otra vez en un freno al crecimiento como pasó del 2003 al 2008.

La bajada de impuestos que el PP podría practicar dentro de dos años, sería más una “solución” ideológica destinada a favorecer a sus aliados naturales, los más ricos, pero de dudosa efectividad. Aunque a lo mejor no se atreven a tomar una medida de este tipo porque las finanzas públicas seguirán estresadas y como no estarán dispuestos a reducir el verdadero despilfarro público será difícil reducir impuestos. Ya veremos.

Una vía de solución al paro español, aunque es solamente una de las políticas necesarias para ello, es la via mercantilista. Salgamos del Euro con ayuda del FMI y de Europa, devaluemos y sigamos devaluando de forma que generemos un superávit externo substancial. Es la única posibilidad de que la economía española absorba el enorme exceso de trabajadores que tiene. Por desgracia, esta es una solución que ni siquiera se considera porque no les interesa a los bancos ni a las grandes fortunas españolas, a las que los políticos pertenecen o aspiran a pertenecer.

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Sobre la imposibilidad de cuadrar las cuentas de los gobiernos de los países occidentales

Los países del G-20 decidieron hace unos días que la receta que procedía era reducir los déficits fiscales de los países, una política económica con la que están en desacuerdo frontal muchos economistas, de los cuales el más conocido el Paul Krugman.

En economía, a menudo, lo que es bueno para el individúo puede ser malo para el conjunto de la sociedad, si todos ahorramos y nadie gasta la producción se reduce. A nivel de los países, el tratar de mejorar una economía por la vía del aumento de las exportaciones puede ser lo indicado para un país individual, sin embargo, esta misma política practicada por todos los países a la vez lleva a guerras comerciales, a reducción de la actividad económica y a incremento del paro.

Martin Wolf, Economista Jefe del Financial Times, publica hoy un artículo titulado “la deficiencia de la demanda hace que las políticas de austeridad temprana se pongan en duda”

El argumento de Wolf es que en los países occidentales el ahorro de las familias y las empresas (que han reducido fuertemente su inversión) ha cambiado de signo, de ser negativo antes de la crisis ha pasado a ser positivo o mucho menos negativo. Hasta ahora ese nuevo ahorro estaba siendo absorbido por el aumento de los déficits fiscales de los estados ricos. El cambio de política hacia la austeridad fiscal en estos países aprobada en el G-20, hará que los estados absorban mucho menos de ese ahorro, por lo que si las familias y las empresas persisten en su talante ahorrador, la única salida de ese ahorro es colocarse en los países emergentes.

La igualdad contable

Ahorro Privado + Ahorro Público = Balance de Balanza Corriente

hace que la contrapartida del incremento de ahorro privado y público sea un incremento del Balance de la Balanza Corriente entre los países adelantados que deberá ser absorbido por los países emergentes. Sin embargo, los países emergentes controlan estrechamente el valor de sus monedas para mantenerlas devaluadas y generar un Balance positivo de Balanza de Pagos. En la medida de lo posible estos países van a impedir que sus Balanzas de Pagos se deterioren.

Así pues, algo tendrá que fallar en este esquema mundial, porque lo que se pretende por parte del conjunto de los países es imposible a menos que las familias empiecen a consumir más o las empresas empiecen a invertir más o los déficits fiscales no se reduzcan tanto, todo muy improbable dado el ambiente de crisis que impera a nivel mundial. Lo más probable es que al principio el déficit comercial americano se deteriore, algo a lo que Estados Unidos no está inclinado en estos momentos y contra lo que es posible que luchen un poco más tarde.

El cumplimiento de la ecuación puede llevar a guerras comerciales entre países (Estados Unidos y China) o a una recaída generalizada de la actividad económica con incremento del paro lo que hará que el ahorro privado se reduzca y que los países adelantados encuentren más dificultad en controlar sus déficits al estancarse las recaudaciones fiscales. Muchas de estas cosas, acabarán pasando y traerán miseria a muchos países.

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lunes, 5 de julio de 2010

El paro en mayo 2010. Quizás el paro esté tocando techo

Los datos de paro registrado de junio 2010 publicados hace dos días hacen pensar que el paro desestacionalizado ha tocado techo o está sumamente próximo a hacerlo. Salvo una recaída en el otoño debido a la probable ralentización de la actividad económica causada por los planes de estabilización del gobierno, no parece que vayamos a llegar a los 5 millones (EPA) en el peor de los casos y podríamos quedarnos en torno a los 4.600.000 de nivel máximo si todo fuera a pedir de boca como pronostica el Gobierno.

El paro registrado se ha reducido en mayo en 83.834 personas en relación con el mes anterior. En cifras desestacionalizadas el Gobierno dice que el paro cayó en 10.685 personas comparando con el valor desestacionalizado del paro registrado en mayo. Los programas genéricos de desestacionalización dan un crecimiento de 20.000 personas. Quedémonos con la cifra que queramos.

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El gráfico del INEM

El paro está evolucionando este año más favorablemente que el año anterior, por lo que la línea roja de este año no acabará en 4.300.000, como parecería indicarnos el ojo, sino mucho más baja, quizás en torno a 4.100.000. Hay que volver a repetir que la probable desaceleración de la economía en la segunda parte del año podría llevar a que ese valor se aproximase a los 4.300.000. Hay que esperar a ver que pasa en el otoño, pero por el momento hay razones para ser moderadamente optimistas. Sin el plan de estabilización la tendencia del paro habría flexado, con el plan de estabilización quizás todavía no.

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