Rajoy ha hecho lo que tenía que hacer en Europa

Rajoy ha hecho lo que tenía que hacer y quizás se haya quedado corto. Si España tratase de llegar al 4.5% de déficit fiscal entraría en la dinámica de Grecia: recortes de gastos, subidas de impuestos, caída de la actividad económica, incremento de paro, fallo en alcanzar el objetivo de déficit, y vuelta a empezar otra vez.

Si Rajoy permite que sus socios y “amigos” le presionen para que entre en esa dinámica se equivocaría totalmente con un perjuicio incalculable. Rajoy tiene herramientas poderosísimas de negociación, las que debería haber usado Zapatero y que dado su carácter no hizo. El Euro ha perjudicado enormemente a España y la sigue perjudicando cada día. Solo hay que mencionar esto y que quizás convendría empezar el desmantelamiento ordenado del Euro en vez de tanta austeridad sin luz al final del túnel, para que todos le escuchen.

El experimento del Euro ha sido enormemente beneficioso para Alemania y enormemente perjudicial para España. Las pruebas están a la vista: una Alemania con pleno empleo y una España con un 23% de paro, en recesión y con 100.000 millones en casas sin vender y que nunca debieron haber sido construidas. La razón de esto es que la política monetaria del Banco Central Europeo se hace a las órdenes y para lo que necesita Alemania, lo que perjudicó enormemente a España en los primeros años del Euro. El milagro alemán no se ha debido al comportamiento “moderado” de sus salarios como se dice sino a que ha tenido, como China, una moneda fuertemente devaluada, el Euro, que ha favorecido enormemente su actividad económica y que es lo que la sigue manteniendo.

A España la política monetaria del Banco Central Europeo en los primeros años de la década le originó inflación y burbuja de la construcción. Al mismo tiempo nos ha tocado vivir con una moneda sobrevaluada, el Euro, que perjudica enormemente nuestra actividad económica y la estructura de nuestra economía.

El Euro fue un error hace 10 años y lo sigue siendo hoy porque ni siquiera se habla de corregir los problemas estructurales del Euro que favorecen a unos países y perjudican a otros. El proyecto europeo es importante, necesitamos más Europa, pero no una unión de estabilidad como quiere Merkel, sino una unión económica con transferencias e inversiones directas de los países ricos hacia los menos ricos de manera que se produzca una convergencia rápida. Dado que Alemania, a la que favorece el Euro, quiere que todo siga igual en el Euro excepto con más disciplina fiscal, sin entrar en los verdaderos problemas del Euro, el proyecto europeo no nos favorece nada.

España tiene una herramienta poderosísima de negociación: o se entra AHORA en la creación de mecanismos para corregir los problemas estructurales del Euro o hay que abandonar el proyecto del Euro. Eso es lo que debía haber hecho Zapatero en el 2009 y lo que debe empezar a demandar Rajoy hoy sin admitir un no por respuesta. Ha hecho muy bien Rajoy empezando a demostrar que España no puede ser pisoteada y convertida en esclava como Grecia. Esperemos que continúe así y empiece a defender los intereses de la nación como ha venido haciendo Alemania.

Tiene Rajoy un Plan B por si falla el Plan A (que le fallará)

De momento todo lo que se le oye a Rajoy y adláteres es que España por encima de todo cumplirá con sus compromisos con Europa sobre el déficit fiscal. La austeridad es la única senda hacia el futuro para instaurar “confianza” lo que llevará al crecimiento y creación de empleo, si no este año, en el 2013. Completa seguridad por parte del Gobierno en que la austeridad y las “reformas estructurales” son el camino.

Cabe preguntarse que pasarán si están equivocados. ¿Qué ha de pasar para que reconozcan que están equivocados? ¿Cuánto tiempo ha de pasar?

La tarea de llegar a un déficit fiscal del 5.3% del PIB es casi imposible.

Los ingresos fiscales no parece que vaya a subir. Aunque el Gobierno va a tratar que la recaudación fiscal de todas la Administraciones Públicas suba, es difícil que con las medidas que probablemente tomarán la recaudación vaya a subir en un contexto de fuerte recesión. Subirán algunos de los siguientes: tasas, impuestos especiales, ibi, quizás el IVA, etc. No se habla, sin embargo, de tocar los únicos impuestos con capacidad de recaudación sustancial en estos momentos: el impuesto de sucesiones, el IVA para los servicios bancarios, que las “rentas del ahorro” paguen por IRPF las mismas tasas que las rentas del trabajo, supresión del escándalo de las SICAV. La razón por la que no se habla de ello es porque estos impuestos afectarían sobre todo a las grandes fortunas y a los bancos. El PP (también el PSOE) protege a ultranza los intereses de estos grupos aunque sea a costa del resto de la población.

Para cumplir con Bruselas, la reducción de gastos de las Administraciones Públicas en ausencia de crecimiento de la recaudación deberá ser de unos 55.000 millones este año, más del 12% del total del gasto de las Administraciones Públicas que fue de unos 430.000 millones en el 2011. De estos, el sueldo de empleados públicos son 123.000 millones, pensiones 100.000 millones, sanidad y enseñanza (excluyendo salarios) 90.000 millones, prestaciones de paro más de 35.000 millones, inversión pública 45.000 millones. Piensen Vds. de donde se va a reducir.

Se acaban de publicar ayer los datos de recaudación de los principales impuestos y los gastos del Estado (no del conjunto de todas las Administraciones Públicas). El resultado es totalmente descorazonador. La recaudación por caja en enero ha caído más de un 4% comparado con el 2011 y los gastos del Estado han crecido, hay que pensar que los gastos del resto de las Administraciones Públicas habrán crecido también, aunque tardaremos más de 6 meses en saber cuanto.

¿Que va a hacer Rajoy si como es previsible se empieza a ver con claridad después del verano, o quizás antes, que el objetivo de déficit no se cumplirá?

¿Mentirá como Zapatero o redoblará sus esfuerzos?

El Plan A dicta más austeridad y más “reformas estructurales”. El resultado de este plan es el de Grecia y el de Portugal: caída adicional de la actividad económica, caída de la recaudación, más déficit, , más paro, más austeridad y así sucesivamente.

El Plan B

No se si Rajoy tiene un Plan B, lo dudo.

My Plan B sería:

Subir la recaudación de las Administraciones Públicas de forma efectiva

España tiene una presión fiscal (recaudación / PIB) casi 10 puntos menos de PIB que Francia y 15 puntos más baja que los países nórdicos. Al mismo tiempo tiene una distribución de la renta muchísimo más desigual que esos países. El subir la presión fiscal a costa de las fortunas y rentas más altas es razonable, necesario y promotor de crecimiento.

Abolir el impuesto sobre el patrimonio
Instaurar un impuesto sobre sucesiones (mucho menos “distorsionador”) al estilo americano: una excepción del 100% hasta 1.000.000 de Euros y una tasa del 35% a partir de ahí, sin excepciones del tipo de la empresa familiar. 20.000 millones en recaudación. El pasar el patrimonio sin impuesto de succiones profundiza y acelera la desigualdad social y perjudica el crecimiento.
Hacer que las mal llamadas rentas del ahorro paguen igual que las rentas del trabajo, incluyendo el tema de las SICAV. 5.000 millones en recaudación. No hay razón real para la enorme desigualdad de impuestos sobre estos tipos de renta. Si queremos promover la inversión incentivemos a posteriori la inversión, no favorezcamos a los más ricos que quizás lo que hacen es comprarse un mercedes o invertir en China en vez de invertir en España.
Aplicar el IVA a los servicios financieros. 8.000 millones en recaudación. La única razón de que los servicios financieros no paguen IVA es la fuerza que los bancos tienen con los políticos.

Reformas estructurales reales

Acabar con la verdadera y afrentosa duplicidad en las Administraciones Públicas. ¿Tiene sentido 17 de todo?
Acabar con los permisos previos para todo sustituyéndolos por inspecciones a posteriori.
Etc. Está todo demasiado regulado.

El problema del Euro

Como dice Merkel, hace falta más Europa. Se queda corta sin embargo la Señora en que lo que hace falta es una Unión de Estabilidad. Eso no es más Europa, es preservar el diseño del Euro que favorece a Alemania y perjudica a España.

España debe plantear que no admitirá de ninguna manera ser “rescatada” al estilo griego. Si nos aproximamos a eso hay que plantear desmontar, de forma ordenada, el Euro que tanto daño ha hecho y sigue haciendo a España y que favorece fundamentalmente a Alemania.

La alternativa a desmontar el Euro sería una Política Industrial Común con inversiones masivas directas de las grandes empresas europeas en los países de la periferia en un cierto porcentaje de la inversión total de las grandes empresas de los países centrales del Euro, principalmente Alemania. España es diferente de Alemania, porque carece de las empresas alemanas, no porque seamos menos productivos o nuestros costes laborales sean más altos (son bastante más bajos). Esto debería ir unido a un sistema de bienestar común europeo (pensiones sobre todo) e integración fiscal a nivel europeo para pagar ese estado de bienestar.

No tiene sentido que por preservar el Euro, porque lo quieren los bancos y las grandes empresas, y porque los políticos no quieran reconocer sus errores, se hable siquiera de que tienen que bajar los salarios en España. La injusticia del planteamiento debe ser calificada de alta traición.

Es más que dudoso que la rebaja de los salarios, que ya se está produciendo con fuerza, sirva para resolver los problemas de España. La opinión de todos los grandes economistas es negativa. Entre ellos Krugman, Stiglitz, Roubini, Rodrik, etc.

¿Podría estar equivocado Rajoy, aquel que dice saber lo que hay que hacer?

Los errores de los políticos de la democracia pueden calificarse de legendarios y el español de a pie los está pagando muy caros cada día. Estos errores se vendieron en su día al ciudadano como “lo que había que hacer”.

Algunos ejemplos.

· Las Autonomías. El lujo del estado de las autonomías (para los políticos, familiares y allegados) parece que nos va a costar en España el estado del bienestar.
· La mala negociación de la entrada en Europa, la causa principal del paro elevado y persistente que ha reinado en España durante la época de la “democracia”
· El parón nuclear que incluyó el desmantelar centrales casi acabadas por las que seguimos pagando y que impidió a España la utilización de una energía limpia y barata.
· La entrada en el Euro. Sin duda un error de un calibre similar al del estado de las Autonomías.

Por supuesto, aún hoy, los errores no se reconocen por nuestros políticos, al contrario se venden como grandes logros.

En estos momentos el Sr. Rajoy que afirma saber lo que hay que hacer, nos dice que la única alternativa son los presupuestos que el Gobierno ha preparado, “los más austeros de la democracia”.

Según nos dicen los voceros del Gobierno, la economía, bajo el hechizo de estos presupuestos, caerá un 1,7% este año y un 0,5% en el 2013 y el paro podría superar los 6 millones en marzo del 2014. Claro que las cosas quizás sean mucho peor, después de todo este año estamos recogiendo los frutos de la austeridad de Zapatero y a la vista están en Grecia y Portugal los resultados de este tipo de políticas de austeridad recetadas por el que sabe lo que hacer. Aunque aquel que dice saber lo que hacer no nos lo dice, economistas de renombre internacional pronostican que con estas políticas, el clima de marasmo económico y social en España durará al menos toda la década. El crecimiento económico, aunque venga a partir del 2014 o del 2015, será raquítico y la creación de empleo tan escasa que el impacto en el paro desilusionará por completo.

Este panorama hace pensar que estamos asistiendo a otro error épico de política en España. Un error que podría añadir otro millón de parados, reducir los salarios reales un 20% y no sacarnos de la crisis. Por supuesto, aquel que sabe lo que hay hacer nos oculta a propósito que hay alternativas mejores.

Hay alternativas a las políticas del Gobierno.

La política de austeridad impuesta por Alemania y aceptada por el resto de los países del Euro predica que esta política de austeridad lleva a reducción de los déficits fiscales y la restauración de la “confianza” lo que permitirá el acceso en condiciones normales a los mercados de deuda y colorín colorado. La realidad es que esta política está demostrando ser letal. Los ejemplos de Grecia, Portugal y España son claros, austeridad dentro del Euro lleva a recesión, tanto más profunda cuanto mayor sea la austeridad y ciertamente no promueve la confianza de los mercados. En España las consecuencias de la austeridad de Zapatero las estamos sufriendo ahora y las de Rajoy la sufriremos a partir del tercer trimestre y durante todo el año que viene.

Esta austeridad se complementa con “reformas” conducentes a aumentar, dicen, la competitividad por la vía de la reducción de salarios. No tiene nombre que habiendo alternativas nuestros políticos cometan la injusticia de meternos en un experimento de rebaja de salarios que, según los economistas americanos y el público que también lo sabe, no tiene posibilidades de tener éxito para sacarnos de la crisis.

El problema del Euro es que dadas las carencias estructurales del mismo nadie se cree que vaya a continuar como hasta ahora y no habrá austeridad que España pueda implementar que restaure la confianza y las cosas vuelvan a ser normales.

La alternativa a la austeridad dentro del Euro es un desmantelamiento ordenado del mismo que favorecería a España no a medio plazo sino de formar rápida. El hecho de que los países de la periferia estarían mejor fuera del Euro se viene poniendo de relieve por grandes economistas: Krugman, Stiglitiz, Roubini, etc. Recientemente Roubini proponía en un artículo titulado “A Divorce Settlement for the Eurozone” un esquema para un divorcio organizado del Euro.

Alternativas, haberlas las hay.

Esperemos que aquel que sabe lo que hay que hacer no permita que nos “rescate” la troica y que si llegamos a ello opte por austeridad fuera del Euro. Una vez fuera del Euro los mercados se calmarán rápidamente y tendremos alguna posibilidad real de empezar a mejorar.

Si permitimos que nos “rescaten” se puede pensar en otro millón de parados y atentados contra la sanidad y la educación, como ya se hizo con las pensiones, que no sirvió para nada excepto para empeorar el sistema de pensiones y aumentar el paro cuando en el 2013 ( al año que viene) se empiece a retrasar la edad de retiro.

El Euro podría acabarse en abril

Las crisis de deuda avanzan muy despacio hasta el momento en que echan a correr de repente y la bomba estalla. En el caso de España el día 24 de abril se publican por la Agencia Tributaria las cifras de recaudación por caja del mes de marzo y el día 27 se anuncian las cifras de paro de la EPA (encuesta de población activa).

Consideren los siguientes hechos

El Gobierno espera recaudar en el 2012 12.000 millones más que en el 2011. Esto casi parece imposible con una economía en recesión cada vez más profunda. Por el momento, enero y febrero han mostrado sendas caídas de 1.000 millones. Mi impresión es que marzo mostrará otra caída.
Hace dos días apareció en la prensa un informe que decía que la EPA arrojaría una cifra de paro de 5,6 millones y ciertamente todo el mundo espera que la cifra de paro sea catastrófica.
La deuda de España cada vez tienes menos compradores que no sean los bancos españoles ayudados en este cometido por la infusión de liquidez del Banco Central Europeo iniciada a finales del 2011. Nadie quiere comprar deuda española porque cada vez es más probable que España, en un plazo no demasiado largo, acabe saliendo del Euro y los prestamistas acabarán cobrando en pesetas (devaluadas un 40% frente al dólar o frente al Euro si es que existe).
El Banco Central Europeo está llegando al límite de las compras directas de bonos españoles e italianos debido a la presión de Alemania que es responsable del 22% del balance del Banco Central Europeo. Es decir si España paga en pesetas al Banco Central Europeo, Alemania cobrará un 40% menos en Euros o Marcos. Alemania ya dijo hace casi dos años que de ninguna manera estaba dispuesta a pagar más para resolver la crisis y no ha cambiado su posición, al contrario.

Debido a estos hechos testarudos nos estamos acercando dada vez más al punto de resolución que los mercados están esperando, que el Euro salte. Puede pasar la semana que viene en que España tiene que emitir nuevamente deuda o puede que la cosa se prolongue, nadie lo sabe.

Si la recaudación fiscal flaquea, Rajoy tendrá que enfrentarse a decisiones extremadamente difíciles. La salida más fácil, probablemente la favorita del que decía saber lo que hay que hacer, es darle otra vuelta a la llave de tuercas de la austeridad, lo que nos metería más en el embudo de la recesión semejante a lo que los socios europeos han hecho con Grecia.

La otra salida es la salida del Euro, acompañada de austeridad a tope y de todo el mecanismo de control de capitales y demás medidas para establecer un semblante de normalidad en la economía española en un par de semanas.

Mi opinión es que España acabará saliendo del Euro porque no hay otra solución razonable. No sé cuando pasará, pero no me sorprendería que en el mes de abril España se viese forzada a declarar una suspensión de pagos con la consiguiente salida del Euro.

España no es rescatable por Europa (porque Alemania principalmente no quiere pagar). Aunque hubiese dinero España debería rehusar totalmente el ser rescatada y debería optar si llega el caso por salir del Euro con el apoyo del Fondo Monetario Internacional y del resto de los socios europeos. Con un 24% de paro y con la economía en recesión sería de locos el aplicar más austeridad.