¿Podría estar equivocado Rajoy, aquel que dice saber lo que hay que hacer?

Los errores de los políticos de la democracia pueden calificarse de legendarios y el español de a pie los está pagando muy caros cada día. Estos errores se vendieron en su día al ciudadano como “lo que había que hacer”.

Algunos ejemplos.

· Las Autonomías. El lujo del estado de las autonomías (para los políticos, familiares y allegados) parece que nos va a costar en España el estado del bienestar.
· La mala negociación de la entrada en Europa, la causa principal del paro elevado y persistente que ha reinado en España durante la época de la “democracia”
· El parón nuclear que incluyó el desmantelar centrales casi acabadas por las que seguimos pagando y que impidió a España la utilización de una energía limpia y barata.
· La entrada en el Euro. Sin duda un error de un calibre similar al del estado de las Autonomías.

Por supuesto, aún hoy, los errores no se reconocen por nuestros políticos, al contrario se venden como grandes logros.

En estos momentos el Sr. Rajoy que afirma saber lo que hay que hacer, nos dice que la única alternativa son los presupuestos que el Gobierno ha preparado, “los más austeros de la democracia”.

Según nos dicen los voceros del Gobierno, la economía, bajo el hechizo de estos presupuestos, caerá un 1,7% este año y un 0,5% en el 2013 y el paro podría superar los 6 millones en marzo del 2014. Claro que las cosas quizás sean mucho peor, después de todo este año estamos recogiendo los frutos de la austeridad de Zapatero y a la vista están en Grecia y Portugal los resultados de este tipo de políticas de austeridad recetadas por el que sabe lo que hacer. Aunque aquel que dice saber lo que hacer no nos lo dice, economistas de renombre internacional pronostican que con estas políticas, el clima de marasmo económico y social en España durará al menos toda la década. El crecimiento económico, aunque venga a partir del 2014 o del 2015, será raquítico y la creación de empleo tan escasa que el impacto en el paro desilusionará por completo.

Este panorama hace pensar que estamos asistiendo a otro error épico de política en España. Un error que podría añadir otro millón de parados, reducir los salarios reales un 20% y no sacarnos de la crisis. Por supuesto, aquel que sabe lo que hay hacer nos oculta a propósito que hay alternativas mejores.

Hay alternativas a las políticas del Gobierno.

La política de austeridad impuesta por Alemania y aceptada por el resto de los países del Euro predica que esta política de austeridad lleva a reducción de los déficits fiscales y la restauración de la “confianza” lo que permitirá el acceso en condiciones normales a los mercados de deuda y colorín colorado. La realidad es que esta política está demostrando ser letal. Los ejemplos de Grecia, Portugal y España son claros, austeridad dentro del Euro lleva a recesión, tanto más profunda cuanto mayor sea la austeridad y ciertamente no promueve la confianza de los mercados. En España las consecuencias de la austeridad de Zapatero las estamos sufriendo ahora y las de Rajoy la sufriremos a partir del tercer trimestre y durante todo el año que viene.

Esta austeridad se complementa con “reformas” conducentes a aumentar, dicen, la competitividad por la vía de la reducción de salarios. No tiene nombre que habiendo alternativas nuestros políticos cometan la injusticia de meternos en un experimento de rebaja de salarios que, según los economistas americanos y el público que también lo sabe, no tiene posibilidades de tener éxito para sacarnos de la crisis.

El problema del Euro es que dadas las carencias estructurales del mismo nadie se cree que vaya a continuar como hasta ahora y no habrá austeridad que España pueda implementar que restaure la confianza y las cosas vuelvan a ser normales.

La alternativa a la austeridad dentro del Euro es un desmantelamiento ordenado del mismo que favorecería a España no a medio plazo sino de formar rápida. El hecho de que los países de la periferia estarían mejor fuera del Euro se viene poniendo de relieve por grandes economistas: Krugman, Stiglitiz, Roubini, etc. Recientemente Roubini proponía en un artículo titulado “A Divorce Settlement for the Eurozone” un esquema para un divorcio organizado del Euro.

Alternativas, haberlas las hay.

Esperemos que aquel que sabe lo que hay que hacer no permita que nos “rescate” la troica y que si llegamos a ello opte por austeridad fuera del Euro. Una vez fuera del Euro los mercados se calmarán rápidamente y tendremos alguna posibilidad real de empezar a mejorar.

Si permitimos que nos “rescaten” se puede pensar en otro millón de parados y atentados contra la sanidad y la educación, como ya se hizo con las pensiones, que no sirvió para nada excepto para empeorar el sistema de pensiones y aumentar el paro cuando en el 2013 ( al año que viene) se empiece a retrasar la edad de retiro.

El Euro podría acabarse en abril

Las crisis de deuda avanzan muy despacio hasta el momento en que echan a correr de repente y la bomba estalla. En el caso de España el día 24 de abril se publican por la Agencia Tributaria las cifras de recaudación por caja del mes de marzo y el día 27 se anuncian las cifras de paro de la EPA (encuesta de población activa).

Consideren los siguientes hechos

El Gobierno espera recaudar en el 2012 12.000 millones más que en el 2011. Esto casi parece imposible con una economía en recesión cada vez más profunda. Por el momento, enero y febrero han mostrado sendas caídas de 1.000 millones. Mi impresión es que marzo mostrará otra caída.
Hace dos días apareció en la prensa un informe que decía que la EPA arrojaría una cifra de paro de 5,6 millones y ciertamente todo el mundo espera que la cifra de paro sea catastrófica.
La deuda de España cada vez tienes menos compradores que no sean los bancos españoles ayudados en este cometido por la infusión de liquidez del Banco Central Europeo iniciada a finales del 2011. Nadie quiere comprar deuda española porque cada vez es más probable que España, en un plazo no demasiado largo, acabe saliendo del Euro y los prestamistas acabarán cobrando en pesetas (devaluadas un 40% frente al dólar o frente al Euro si es que existe).
El Banco Central Europeo está llegando al límite de las compras directas de bonos españoles e italianos debido a la presión de Alemania que es responsable del 22% del balance del Banco Central Europeo. Es decir si España paga en pesetas al Banco Central Europeo, Alemania cobrará un 40% menos en Euros o Marcos. Alemania ya dijo hace casi dos años que de ninguna manera estaba dispuesta a pagar más para resolver la crisis y no ha cambiado su posición, al contrario.

Debido a estos hechos testarudos nos estamos acercando dada vez más al punto de resolución que los mercados están esperando, que el Euro salte. Puede pasar la semana que viene en que España tiene que emitir nuevamente deuda o puede que la cosa se prolongue, nadie lo sabe.

Si la recaudación fiscal flaquea, Rajoy tendrá que enfrentarse a decisiones extremadamente difíciles. La salida más fácil, probablemente la favorita del que decía saber lo que hay que hacer, es darle otra vuelta a la llave de tuercas de la austeridad, lo que nos metería más en el embudo de la recesión semejante a lo que los socios europeos han hecho con Grecia.

La otra salida es la salida del Euro, acompañada de austeridad a tope y de todo el mecanismo de control de capitales y demás medidas para establecer un semblante de normalidad en la economía española en un par de semanas.

Mi opinión es que España acabará saliendo del Euro porque no hay otra solución razonable. No sé cuando pasará, pero no me sorprendería que en el mes de abril España se viese forzada a declarar una suspensión de pagos con la consiguiente salida del Euro.

España no es rescatable por Europa (porque Alemania principalmente no quiere pagar). Aunque hubiese dinero España debería rehusar totalmente el ser rescatada y debería optar si llega el caso por salir del Euro con el apoyo del Fondo Monetario Internacional y del resto de los socios europeos. Con un 24% de paro y con la economía en recesión sería de locos el aplicar más austeridad.